Ollas, platos y vasos de barro bruñido

Vida Q 14/03/2013 00:22 Actualizada 09:51

De origen nahua en la población de San Sebastián Atlahapa, cerca de la laguna de Acuitlapilco, hábiles artesanos producen una enorme cantidad de piezas de barro bruñido o pulido con una técnica ancestral que incluye 21 procedimientos, que implican desde traer el barro del monte hasta el pulido final o atinajado y horneado a 850 grados; un trabajo digno de las mejores mesas.

Desde tiempos prehispánicos ya se elaboraba el tradicional pato silvestre que se usa como jarra de agua fresca, pero también este motivo se usó para hacer salseros y fruteros con el mismo motivo.

Los señores Bertina y Joaquín Pérez, artesanos del lugar, argumentaron que las piezas se elaboran con diseños que representan, por ejemplo, la abundancia y a la familia unida por generaciones. Cada familia tiene sus propios diseños de animales como el pescado, que se usa para decorar las cocinas. Hay otras ollas que se sirven para guardar el tradicional pulque, que se tapan con hoja de maíz para conservarlo fresco.

Producen tazas, vasos y platos de cocina, así como jarrones, floreros y un sinfín de piezas que se elaboran por cuatro familias del mismo pueblo, que conservan las técnicas y los valores de tan peculiar trabajo con el barro. A las instalaciones de esta fábrica se puede llegar tomando el tren, que sale enfrente del Hotel Misión gratuitamente los sábados y domingos desde el centro de Tlaxcala.