La Arrolladora Banda El Limón ‘arrolla’ en la Feria

Vida Q 13/12/2015 05:37 Actualizada 05:42

La cifra oficial habla de más de 20 mil asistentes al concierto que ofreció este viernes la Arrolladora Banda El Limón en la Feria de Querétaro.

Ante el ojo inexperto se vio un mar de cabezas que no tenía fin en el concierto del viernes por la noche, celebrado en el Teatro del Pueblo.

Para los de la Arrolladora Banda el Limón eso es cosa de todos los días, nada de que asombrarse.

Tiene el calendario repleto hasta la última noche de del año, pero esperan pasar las fiestas de Navidad “en casa, con la familia y cenando”, dijo Vicente uno de los tres vocalistas.

Desde mediados del año se encuentran de gira por el país con Ojos en Blanco, disco que les dio la nominación a los premios Grammy Latino.

Frente al Teatro del Pueblo, los miles de miles ya los esperaban con ansia para escuchar los temas de sus nueva producción: “A los cuatro vientos”, “Mi segunda vida” “El ruido de tus zapatos” y “Ojos en blanco”.

Venían de pisa y corre de Tuxtla, en Chiapas y, luego de presentarse en Querétaro, viajaron a Guatemala sin escalas.

“Estamos felices de tener presencia en esos países”, dijo don René Camacho, fundador y veterano de la agrupación.

Preparan nuevo disco para el siguiente año. “No tiene título, pero ya tendrá”, declaró Vicente.

La voz estrella de la banda, Jorge Medina, adelantó que en el 2016 se prepara un magno concierto en el Auditorio Nacional. “Vamos a meter a un mariachi y vamos a ver qué pasa”, informó el músico.

En el escenario, Medina, hombre que enloquece a niñas y no niñas, se lució con temas clásicos como “Chuy y Mauricio” y “Que quede claro” entre otros.

Se nota cuando el público quiere a una banda de banda, porque les llevan regalos al escenario como si fuera parte de la familia.

Esa noche, en el Teatro del Pueblo de la Feria, a los tres vocalistas de la Arrolladora Banda El Limón les regalaron flores, un collarín para el cuello, sombreros, bufandas, mascadas, el álbum de las fotos personales, poemas escritos en cartulina, la estampita de la “Lupita” que a todos los cuida.

Nada más faltó el jarabe para la tos por si cantan mucho y las pantunflas con caras de cerdito para cuando terminen de dar concierto.