Retrato de una joven de Amealco

Vida Q 13/11/2012 14:35 Actualizada 14:38

Idalia es originaria de la comunidad de San Pablo, Amealco, tiene 15 años, pero no pudo ingresar al bachillerato por su difícil situación económica.

Los abuelos de Idalia Cruz Anaya, son hablantes del otomí, sin embargo sus padres y ella no lo hablan. “Ya no se siguió la tradición de hablar en otomí y pues sí me gustaría hablar esta lengua”, comenta. En la telesecundaria dónde estudió no enseñan otomí, pero sí el inglés.

Luego de tomar el Taller de Fotografía, que el programa Tsuni del DIF Estatal llevó en el 2011 a las comunidades de San Pablo y San Juan Dehedó, Amealco, Idalia encontró en la fotografía el medio ideal para dar a conocer las tradiciones de su pueblo.

Su obra titulada “El renacimiento”, que representa el trabajo de indígenas otomíes al crear muñecas de trapo y collares de hilo, se encuentra actualmente en el Real Colegio de Santa Rosa de Viterbo, como parte de la exposición “Mi retrato habla”.

“La foto la saqué un día que nos llevaron a Amealco, íbamos caminando y la vi, y dije por qué no tomarla si esto nos ayuda a recordar nuestras costumbres y a promover más esto, porque mucha gente dice: esto para qué me sirve, estas muñecas y todo esto; pero es para ayudar a las personas que con mucho esfuerzo las hacen, y a mí sí me gustó”.

En el taller Idalia aprendió a tomar fotos con cámara análoga, revelar los rollos y a utilizar cámara digital. Incluso ella fue quien eligió su foto para esta exposición.

“Fue muy divertido porque había muchos errores, muchas fallas y bueno pues nos divertimos mucho, fue algo que no nos esperábamos”.

El resto de las fotografías que forman parte de “Mi retrato habla”, exposición que permanecerá abierta al público hasta el 14 de diciembre, muestran el entorno en el que viven los niños y jóvenes participantes de estos talleres, sus costumbres y su familia.

Idalia viajó de Amealco a la ciudad de Querétaro, para asistir a la inauguración de “Mi retrato habla”, el pasado 8 de noviembre.

Y para el siguiente año espera entrar al bachillerato para continuar con sus estudios, y aunque dice que sí le gustó el trabajo fotográfico, no tiene planeado dedicarse a este arte, a futuro quiere estudiar informática, “también hay que probar cosas diferentes”, dice.