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11/05/2013
12:05
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Por el amor de Dios, ¿quién tiene un gafete All Access? No hay respuestas precisas en el remolino de celebridades, prensa de alto calibre y creativos que se agolpan al término de la pasarela de Gucci. Quien cuenta con uno de esos privilegiados documentos, lo lleva con tanta discreción que parece haber nacido con ese pequeño pedazo de plástico que le garantiza poder saludar a Frida Giannini y plantarle un beso en cada mejilla.

Es oficial: quienes logran acceder al backstage al término de la colección primavera/verano 2013 saben que se espera de ellos algo más que una simple felicitación y, por lo tanto, hacen lo que cualquier mortal con dos dedos de frente haría: escuchar. “Me encanta jugar con el color en la primavera; me recuerda la belleza de los jardines, el brillo de las flores y la pasión de los amantes”, señala la diseñadora. ARISTOCRACIA DEL 2013

Y en efecto, todo esos rasgos están presentes en los gráficos de esta temporada, y los miembros del front row saben que Giannini dice la verdad, pues cada una de sus prendas está empapada de energía, elegancia y una carga cromática que transforma los estampados, los cortes y el virtuoso manejo de los materiales en declaraciones de estilo. Es, metafóricamente hablando, como si el espíritu aristocrático de Paging Marella Agnelli y Marisa Berenson se hubiera trasmutado en prendas de un refinamiento tan fácil de llevar que resulta contagioso.

¿Cómo consiguió ese “acto de magia” la signora Giannini?

“Bueno, amo mi trabajo, y me considero una buena observadora del mundo. Suelo comprender lo que las mujeres quieren”.

¡Y vaya que lo comprende!, como lo deja en claro su labor para esta legendaria casa de lujo, fundada en 1921 por el artesano Guccio Gucci; una marca que estuvo al borde de la bancarrota a finales de los años 80, fue resucitada por ese genio llamado Tom Ford en los 90 y, ahora, es elevada al siguiente nivel por una mujer que ha logrado no sólo poner al día el legado de esta venerable maison, sino también enriquecerlo de forma muy significativa mediante propuestas llamadas a renovar nuestra capacidad de asombro por el mundo de la moda.