LOS ÁNGELES.— Uno de los actores más carismático dando vida a una de las figuras más carismáticas de la Historia. Esa es la propuesta de Saving Mr. Banks, en la que Tom Hanks afronta el reto de encarnar a Walt Disney, una responsabilidad que, según reconoció, aceptó tras un periodo de dudas. “Lo primero que pensé cuando me lo pidieron fue: ‘¡Diablos! ¡Menuda carga! Honestamente, pensé en la responsabilidad que conllevaba. ¿Quién necesita esa presión?”, explicó el actor.

Hanks era consciente de que en su carrera había interpretado con gran éxito a personas reales, como el astronauta Jim Lovell en Apollo 13, el congresista Charlie Wilson en Charlie Wilson’s War o a Richard Phillips en la reciente Captain Phillips.

Sabía perfectamente el duro trabajo que requería y no estaba seguro de si él sería la opción más acertada, llegando incluso a sugerir que fuera su compañero de reparto Paul Giamatti (un rostro menos conocido y por tanto, tal vez, más creíble) quien se hiciera cargo. Hasta que Bob Iger, consejero delegado de Disney, le llamó por teléfono y le animó a leer el guión del filme.

“Sinceramente, sabes si quieres hacer una película cuando llevas leídas 12 páginas del texto por el ADN y la filosofía que desprende la historia”, afirmó el ganador de dos Oscar por Philadelphia y Forrest Gump.

Saving Mr. Banks, dirigida por John Lee Hancock, narra las dos semanas que pasó en Los Ángeles P.L. Travers, la autora de Mary Poppins, para decidir, a pesar de su nulo interés, si entregaba los derechos cinematográficos de la obra y el personaje a Disney.

Hanks confesó que en la película no aparece un solo cigarrillo (a pesar de que Walt Disney fumaba tres cajetillas al día) porque, de ser así, hubiera sido calificada como “R” (los menores de 17 años no pueden acceder al cine sin sus padres). Eso no influyó en la forma de preparar el papel de Hanks, que aún así insistió en llevar una cajetilla y un mechero en el bolsillo de la chaqueta, con los que jugaba entre escena y escena. Son pequeños detalles que le ayudan a meterse en la cabeza del personaje que interpreta.

“Ya no soy tan meticuloso. Eso lo da la edad. Hay ciertas cosas que te dan igual. Éste es mi aspecto hoy día y eso no se puede cambiar. Pero Dios bendiga a la gente que aún quiere contar conmigo para hacer películas porque ya he aprendido a cómo afrontar cada rodaje”, declaró.

Las candidaturas a los Óscar se darán a conocer en enero y Hanks entra en las quinielas como mejor actor de reparto por esta cinta e incluso mejor actor por Captain Phillips. (EFE)

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