Román Miranda, ganador nómada

Vida Q 01/06/2014 00:24 Actualizada 03:30

Un pescado dispuesto sobre un plato, grabado en relieve de Román Miranda Medrano, es la obra ganadora de la categoría de grabado de la Bienal Nacional Nómada, Cosoleacaque, Veracruz 2013.

Cuaresma del 74 es el nombre de la pieza ganadora. “Es un pescado que está dispuesto sobre un plato; me gusta mucho manejar estas escenas, me gusta mucho el tema de naturaleza muerta”, dijo Miranda a EL UNIVERSAL Querétaro.

Román dejó el grabado para dedicarse al dibujo. “Lo retomé a partir de la exposición que se organizó en el Museo de Arte, de Sensaciones Compartidas, nos pedían una pieza que se pudiera manipular. Entonces, se me ocurrió trabajar una placa de grabado y ésa fue la pieza que estuve manipulando y a partir de ahí empiece a retomar el grabado; coincidió con la convocatoria de la Bienal, empecé a producir esta serie de grabado y estoy contento con el resultado, quiero seguir y retomar con más fuerza el grabado”.

La pieza con la que Román participó en la exposición Sensaciones Compartidas fue seleccionada en la Cuarta Bienal Nacional de Arte Gráficas “Shinzaburo Takeda”, Oaxaca 2014. “Esta bienal estará haciendo una itinerancia por dos años en la República Mexicana y se la llevan a Texas y a Bélgica, como país invitado. Estas bienales además de poder ver el trabajo que están haciendo en otras regiones del país, o en este caso (‘Shinzaburo Takeda’) que también hacen inclusión internacional, son muy interesantes y son oportunidades muy buenas para promover el trabajo”, agregó.

Cuaresma del 74 permanecerá en exhibición hasta el 6 de julio en el Museo Regional de Querétaro.

DILUCIÓN DE LA MEMORIA

Román Miranda Medrano es originario del Distrito Federal (1973) y radica en Querétaro. Estudió la licenciatura en Diseño Gráfico en la Universidad Iberoamericana y su obra destaca por el dibujo.

Sus más recientes exposiciones en Querétaro son: Sueños de otros (Museo de la Ciudad, 2009); Desde la oquedad (Centro de Arte Bernardo Quintana, 2011) y Carcasa in Sacris (Museo de Arte, 2012).

A principios de mayo presentó Dilución de la memoria en Nuevo León. Esta serie congrega obras creadas en los últimos meses de trabajo, siguiendo la “obsesión de los recuerdos de nuestra memoria. Me llama mucho la alteración que vamos produciendo con el tiempo, muchas veces son inconscientes estas alteraciones de los recuerdos. A través de los años los vamos modificando y lo que realmente nos sucedió ya no tiene mucho que ver con lo que recordamos, entonces, al final de cuentas, esos cambios también nos van cambiando a nosotros y de una a otra forma, nosotros vamos alterando nuestro pasado, nuestra propia historia”.

En esta muestra destaca el retrato de Bernardo Sarvide, director del Museo Regional de Querétaro.

Los detalles en la obra de Román son esenciales, pero en esta serie le interesaba crear sensaciones. “No quise clavarme tanto en los detalles, sino lo que hice fue resolver el elemento principal y todo el entorno en esta cuestión del inacabado y también empecé a manejar estos chorreados, me gustan los accidentes controlados en las piezas, entonces emitía algo de color y dejaba que escurriera a través de la pieza, es un poquito la disolución de la memoria, que se nos va escapando la memoria y los recuerdos”.

Por el momento no tiene preparado algún tema para una nueva serie, Román explicó que quiere “cambiar un poquito la inercia de lo que venía haciendo, si bien voy haciendo como distintos caminos ya sea técnicamente o temáticamente, pero ahorita quiero hacer un alto y ver si realmente quiero seguir este camino o voy a tomar otras líneas de trabajo, ahorita estoy en el proceso de análisis de ver qué viene”.