Yoltzin, un negocio que apoya a mujeres artesanas de Querétaro

Marisol Lugo llegó hace 25 años al estado y a través de su pasión logró establecer esta empresa que tiene un toque de su tierra natal: Pachuca.
Bordan artesanías en un pequeño corazón
Foto: Mitzi Olvera, El Universal
16/12/2018
06:18
Alma Gómez
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Marisol Lugo salió de Pachuca hace 25 años, pero jamás olvidó la tierra que la vio nacer. Acostumbrada a realizar bordados otomíes, la ahora emprendedora que radica en Querétaro, creó su empresa llamada Yoltzin, que en náhuatl significa “pequeño corazón”, en donde borda a mano playeras, bolsas, blusas, zapatos, y todo lo que el cliente le pida.

En el bordado, Marisol encontró una forma de iniciar su propio negocio, apoyar a mujeres artesanas y traer a Querétaro un toque de su tierra.

Inicios

Desde que Marisol era una niña, comenzó con pequeños bordados, se inspiraba en varias pinturas rupestres encontradas en comunidades rurales de Pachuca.

Con el paso de los años Marisol fue perfeccionando su técnica de bordado, acompañada siempre de su madre quien también sentía fascinación por el tejido; ambas realizaban bordados para su hogar y familiares, pero la ahora emprendedora decidió poner sus creaciones a la venta.

Marisol administró una tienda de artesanías en donde también vendía sus creaciones, pero posteriormente creó Yoltzin, donde se enfocaría por completo a difundir y comercializar su trabajo.

“Comencé con mi propia marca hace año y medio, mi hijo también realiza varios productos artesanales y los vende en bazares y mercados culturales, me di cuenta que también podía darle salida a lo que hacía”.

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En Yoltzín pueden encontrarse zapatos, blusas, collares, aretes, pulseras, playeras e incluso gorras y sombreros bordados a mano. Cada artículo está pensado para satisfacer al cliente, ya sea joven, adulto, hombre, mujer o niño.

“Con el tiempo me he dado cuenta que cada cliente busca cosas distintas, por ejemplo, aquí en Querétaro comencé a bordar telas más gruesas como la mezclilla, porque el clima es más extremo que en otros lugares. También he notado que los jóvenes buscan productos con menos color o con menos diseño, a ellos les gustan las cosas más sutiles y discretas, pero con ese toque otomí que a todos nos gusta”.

Concepto

La emprendedora cuenta con orgullo que cada uno de sus productos es único e irrepetible; Marisol se involucra en todas las áreas de producción, desde elegir, lavar y pintar la tela, diseñar y elaborar los bordados, recoger los insumos y distribuir los productos. Es decir, cada collar, blusa o zapatos bordados en Yoltzin, significa no sólo horas, sino días completos de trabajo.

Durante los primeros meses, Marisol Lugo se encargaba de realizar sola todos sus productos, pero debido a la buena respuesta de los clientes, y el aumento de la producción, ahora cuenta con el apoyo de dos artesanas y una modista, que se encargan de confeccionar las prendas.

Personalmente me gusta mucho bordar, lo he hecho desde niña y todavía me encargo de bordar varios de mis productos, pero ahora ya no puedo hacerlo sola”.

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Problemáticas

Lo más difícil hasta ahora, comenta Marisol, es mantener comunicación con las artesanas y la modista, pues las tres mujeres están en Pachuca. Sin Embargo, para ella es importante apoyar a sus paisanas, pues dice, esa es una de las principales finalidades de su empresa.

“La cuestión de la distancia ha sido lo más difícil hasta ahora, pero no quiero dejar de apoyar a mi gente de Pachuca. Trato de ir una vez al mes, son varias horas de camino, entonces cuando voy tengo que permanecer allá al menos un par de días, porque las artesanas están en comunidades rurales, entonces tengo que ir hasta donde están ellas; también debo acordar varias cosas con la modista y volver el siguiente mes a hacer lo mismo, ya me he acostumbrado a esa rutina, cuesta mucho trabajo, pero cuando veo el producto final y veo el amor con el que se hace cada uno, sé que vale mucho la pena”.

Afortunadamente, dice, el regateo de los clientes es cada vez una actividad menos frecuente; percibe que la sociedad está adquiriendo conciencia sobre el trabajo y la elaboración de los productos hechos a mano.

Planes a futuro

Uno de sus planes a futuro es comenzar a vender a través de tiendas digitales. “Hasta ahora se me ha complicado porque cada producto es único y entonces no puedo ofrecerle lo mismo a dos clientes, no trabajo pedidos, pero bueno, quiero encontrar la forma de entrar en ese mercado”.

Planea la exhibición de sus productos en una cafetería ubicada en la colonia Centro del Querétaro, pues hasta ahora sólo vende sus productos a través de las redes sociales y en Punto México, donde permanecerá todo el mes de diciembre.

A los nuevos emprendedores les recomienda ser constantes a pesar de las dificultades que puedan surgir.

“Iniciar una nueva empresa no es tarea fácil, hay muchas cosas que se complican en el camino, pero la clave está en amar lo que hacemos, a mí me encanta bordar, me encanta la cultura otomí y puedo decir que cada esfuerzo vale la pena al 100%. Estoy muy contenta con el crecimiento de mi pequeña empresa, aquí en Querétaro, a pesar de que hay varios productos parecidos, siempre hay oportunidad para todos, entonces creo que los clientes lo notan”, comparte la emprendedora que radica en Querétaro desde hace 25 años.

 

cetn

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