Manteconchas. Rica innovación para el paladar

La idea de crear un pan de muerto diferente originó esta delicia que se hizo viral
Manteconchas. Rica innovación para el paladar
CÉSAR GÓMEZ. EL UNIVERSAL
17/08/2018
01:57
Betsabee Fortanell
-A +A

El pasado viernes 10 de agosto, la panadería queretana El Manantial lanzó a la venta una fusión de panes mexicanos que se ha vuelto viral, desde que un vecino la bautizó como la “manteconcha” y la difundió en redes sociales.

En los 23 años de trayectoria de El Manantial nunca se había vivido un momento de tanta fama.

“No esperaba esta respuesta con la ‘manteconcha’. No esperábamos que se desplazara por tantos medios. En nuestra historia es algo diferente. Inclusive hace un rato llorábamos porque es algo único, es algo sorprendente. Todo comenzó gracias a un cliente que compartió la foto de las manteconchas en redes sociales. Y entonces, todo nos sorprendió”, relató Leticia Arriaga Esqueda, fundadora de la panadería.

La creación de esta nueva versión del pan de dulce surgió de manera espontánea, relató su creador, el panadero queretano Josué Rivera.

“Fue algo muy casual, platicamos de comenzar a hacer el pan de muerto en el molde de una mantecada, empezamos a hacerlo, pero nos animamos también a crear una concha. Fue algo que se me vino a la cabeza. Y así surgió la manteconcha”, comentó.

El comercio, ubicado en la colonia El Progreso, en la capital queretana, inició la venta de las manteconchas con 35 piezas, seis días después, la producción ya alcanza más de dos mil para proveer a clientes vecinos, y de otros municipios que llegan al lugar a probar esta novedad.

“Me enteré por la tele y vine a comprar. La probé y sabe más a concha”, compartió Margarita, una vecina de El Tintero, y clienta regular de El Manantial.

Al lugar llegan personas originarias de las colonias cercanas y de los municipios alrededor de la capital, muchos de ellos informados de esta novedad de pan dulce a través de las redes sociales.

“Nos enteramos [en estos días] por redes sociales y los noticieros. Venimos desde El Marqués a probarlas y llevamos suficientes para toda la familia”, relataron dos jóvenes.

Las manteconchas ya se preparan en diferentes sabores: fresa, vainilla y chocolate, para satisfacer a diferentes públicos que se trasladan hasta el lugar.

Y es que el sabor y la presentación atraen: “Soy clienta regular, ya las había visto. Están muy bonitas, por eso se han vuelto viral. Es un pan muy nuevo, yo al menos nunca había visto una concha dentro de un cake”, comentó una vecina de El Progreso.

Artículo
Sería mejor ofrecerlas en otros lugares donde no las conocen, dice
Bartola prefiere vender a un solo cliente que a una tiendaBartola prefiere vender a un solo cliente que a una tienda

La historia

En 1995, Leticia Arriaga Esqueda y su esposo enfrentaban uno de los momentos más críticos en su vida familiar, la falta de oportunidades de empleo, la escasez de ingresos económicos, y la responsabilidad de mantener a sus hijos, los motivaron a iniciar la venta de pan dulce en las calles queretanas.

“La panadería inició a raíz de que había problemas económicos, teníamos que buscar algo con qué mantener a la familia, éramos siete integrantes. Inicié vendiendo el pan que compraba a mi hermana y a mi cuñado, pero cuando ya no pudieron surtirme, tuve que buscar quién me ayudara a hacerlo.

“Y aprendimos a partir de los consejos, los tips que nos daban, porque antes no había internet para buscar las recetas, pero a base de trabajo y de gracia divina, aprendimos a hacer el pan, lo hacíamos mi esposo y yo”, recordó Leticia Arriaga Esqueda, fundadora de la panadería El Manantial, ahora famosa por crear la manteconcha.

Reseñó que comenzaron la venta de pan en una charola en la calle, y en su casa. Así es como Leticia ha dado a conocer su pan entre los vecinos y entre quienes la busca en los diferentes tianguis de la capital queretana.

“Iniciamos vendiendo en las calles, en los tianguis. Entonces ofrecía el pan en una charolita. Y así me conoció la gente, pero conforme pasó el tiempo los hijos crecieron y hubo más necesidad.

“Fue difícil porque yo no provengo de una familia de panaderos pero tuve que aprender. Y ahora mis hijos, mis nueras y mis nietos apoyan en la elaboración y venta del pan, ellos ya tienen otras ideas, por eso uno de mis hijos se animó a hacer la que han llamado ‘manteconcha’ en redes sociales”, relató.

Tras el furor que ha causado este pan, esperan que la gente los siga apoyando al acudir a comprar el pan día con día, y no nada más por la mantecada en forma de concha, sino por la gran variedad de pan que venden.

“No sólo las hacemos [las manteconchas] también hacemos el pan tradicional que todo mundo conoce y se come”.

Con el deseo que esta fama no sea efímera, esta familia de panaderos aun no creen la fama que ha tenido su nueva creación.

Comentarios