Encuentran en el cartón un negocio sustentable

En Modulec, Óscar y Francisco diseñan productos para satisfacer necesidades inmediatas en el hogar, oficinas y para exposiciones, con un material que es ligero y económico
El catálogo se integra por alrededor de 60 productos, también realizan regalo s y promocionales, además de que ofrecen servicios de diseño personalizado (DEMIAN CHÁVEZ. EL UNIVERSAL)
15/01/2017
01:45
Lourdes Durán
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Un proyecto escolar llevó a los hermanos Óscar y Francisco Cerbón a diseñar los que podrían ser los muebles del futuro. ¿Se imagina un sofá cama, buró, clóset, librero o comedor de cartón? Desde hace cuatro años ellos los hacen. Éstos y otros artículos integran el catálogo de Modulec, un proyecto emprendedor que surgió y crece de forma acelerada en tierras queretanas.

Los hermanos Cerbón se enamoraron del cartón al encontrar en este material una opción de negocio creativa y sustentable, con la que han logrado posicionarse en el mercado a partir de productos enfocados a cuatro áreas: exposiciones, oficinas, hogar y niños.

Comenzaron a fabricar sus primeros muebles cuando cursaban la carrera de Diseño Industrial en la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ), a partir de entonces generaron una serie que inicialmente vendieron a conocidos.

“La idea nace cuando estábamos en la escuela. En algún momento nos tocó hacer un proyecto sobre muebles de cartón y vimos gran potencial en este material, porque es ligero y económico. Era un negocio que podíamos empezar sin muchos recursos”, comenta Óscar.

Los primeros diseños presentaron defectos en su fabricación, pero dieron a los socios una idea de la resistencia del cartón y los alcances de este material. “Fuimos perfeccionando esos diseños hasta que quedaron totalmente distintos”, apunta el emprendedor.

Después de generar venta y ver que era un negocio viable, los socios desarrollaron un catálogo con productos especializados, a partir del cual comenzaron a recibir solicitudes de trabajos personalizados.

Al inicio, su principal aliado comercial fue internet, medio por el cual se dieron a conocer y en donde realizaron sus primeras ventas. Con el paso del tiempo, su publicidad más efectiva ha sido su trabajo, pues en la actualidad la mayoría de sus clientes llegan por recomendación de algún conocido.

Su oferta incluye lámparas, biombos, burós, mesas, sofás y clósets, en la línea de muebles para el hogar; sillas, escritorios, taburetes, cubos, archiveros y libreros para oficina; revisteros, mamparas, arcos, quick counter y columnas para exposiciones, y mecedoras, aviones, mesas, bancos, casas y castillos para niños.

En total, el catalogo se integra por alrededor de 60 productos; también realizan regalos y promocionales, además de que ofrecen servicios de diseño personalizado.

El área más fuerte para Modulec, a cuatro años de su ingreso al mercado, es la de exposiciones. Óscar señala que la misma dinámica que exige (de productos que se usan en uno o dos eventos) hace de sus piezas una opción económica, fácil de armar y de transportar.

“Los puedes usar y si no los quieres usar la próxima vez los puedes mandar al reciclaje. Los productos se han prestado mucho para esa área y el área de niños es la que está apenas en desarrollo”, sostiene.

Resistencia a bajo costo

Trabajar con cartón supone retos de diseño, fabricación y venta. En relación con el diseño, Óscar explica que la complejidad radica en que si no se cuenta con un boceto estructuralmente sólido, el peso puede vencer al producto.

“Los productos tienen que estar diseñados para resistir el peso y, además, ensamblarse de una forma fácil, porque todo el producto se manda desarmado y con instructivos. Tiene que ser resistente y fácil de armar. El ensamble no es fácil de diseñar”, detalla.

La resistencia varía de acuerdo al producto y el cuidado que se le dé. Una silla podría durar un año si se usa a menudo, al tratase de un producto que resiste mucho peso. Un librero o escritorio puede durar hasta cinco u ocho años.

Lo primero que los hermanos Cerbón vendieron fue un sofá cama que les pidió un amigo, en cuanto supo que estaban diseñando muebles. Óscar recuerda que se trató de un diseño muy complejo, pues tenía que transformase de sofá a cama, resistir y ser fácil de armar.

“Estuvo interesante. Fue nuestro primer cliente y de ahí nos pidió muchas cosas. Su oficina acabó siendo toda de cartón, y fue una motivación para nosotros”, recuerda.

Destacan que con el diseño aparecen las bondades del cartón, un producto ligero, económico y práctico, fácil de transportar, que se adapta a lo que sus clientes les piden.

“Alguien que se acaba de mudar, una pareja de recién casados o quizá un estudiante, pueden necesitar muebles y si no tienen mucho dinero pueden adquirirlos a un bajo precio, en lo que tal vez los consiguen de madera u otro material. El concepto de la línea de hogar es precisamente ese: ofrecer muebles temporales que satisfacen necesidades inmediatas”, expone Óscar.

En precio, usted puede adquirir un clóset de Modulec por 450 pesos, cuando en madera u otro material puede costar hasta 3 mil. El escritorio cuesta 600 pesos, la mitad de lo que uno de madera.

Hasta ahora, toda la venta de Modulec ha sido en México. Sus puntos de venta más fuertes son la Ciudad de México y Querétaro, aunque en ciudades como Monterrey y Tijuana también repuntaron en ventas en algún momento.

Los hermanos Cerbón se enfocan en producir productos en serie y llegar a más partes del país. A futuro, buscan colocar sus artículos en tiendas departamentales, tiendas especializadas en inmobiliario y también apuestan por exportarlos. Por otra parte, prevén generar proyectos de cartón que no sean específicamente mobiliario.

Los muebles del futuro

“No sé si sea mucho decir que son los muebles del futuro, pero creo que toda empresa que no esté pensando en cambiar sus procesos y materiales a algo sustentable está quedándose en el pasado”, reflexiona Óscar.

Considera que más que una moda, estos productos pasarán a ser una necesidad que llegará de buenas o a fuerza: “Va a llegar un punto en el que va a ser una obligación tener este tipo de productos. De hecho, para mí ya lo es. No lo veo como una moda, sino que ya es la forma en que se deben hacer las cosas”.

Al hablar sobre las dificultades a que se han enfrentado, refiere que como toda empresa, la dificultad es mantenerse.

“El arranque puede ser fácil: tener una idea, desarrollarla y empezar a vender, pero si quieres empezar vendiendo millones, no va a pasar. Tienes que tener paciencia, que es lo que nos costó, estar picando piedra. Nos pasa que como la gente no conoce el producto, no confía plenamente en que va a resistir o en que les va a funcionar. La mayor dificultad consiste en generar esa venta y en comprobarles o garantizarles que un producto va a funcionar cuando no lo conocen. Las cuestiones técnicas de producción de diseño, aunque sí llevan su tiempo, a fin de cuentas se resuelven, pero el punto está en encontrar el mercado, encontrar los clientes y encontrar la venta”, sostiene.

La mayor satisfacción para los socios es que luego de cuatro años se genere una venta constante, lo que habla de que han hecho las cosas bien. Por otra parte, ser sus propios jefes y disponer de su tiempo sin depender de nadie es algo que no cambiarían.

A decir de Óscar, en México es difícil hacer diseño porque se tiene como competencia productos importados, que muchas veces se venden a un menor precio; considera que para abrirse paso en el mercado y volverse competitivo la clave está en la especialización y no en ofrecer simplemente diseño.

“Si quieres abarcar mucho a veces pierdes la línea de competitividad y te pueden ganar otros productos. Siento que nos funcionó enfocarnos en el cartón y hacer fama en eso. Nos buscan específicamente por el cartón.”

El diseñador industrial concluye que algo que México necesita son emprendedores y empresarios que no sólo se queden en la idea de emprender, sino que se mantengan, generen empleos y aporten productividad al país.

Expone que estamos siendo invadidos por productos y empresas extranjeras que se llevan la ganancia, por lo que es urgente propiciar que la mayor utilidad se quede en el país.

“Que no seamos un país de maquileros ni de maquiladoras, sino que seamos un país de diseñadores, de ingenieros y de gente que está creando marcas y productos, nos va a dar un impulso económico. Espero que haya muchos más emprendedores”, señala en entrevista con EL UNIVERSAL Querétaro.

Modulec genera dos empleos en su área de producción, cuenta con distribuidores que ganan por comisión y contrata a empleados temporales de acuerdo a las solicitudes que tiene. Para adquirir el cartón la empresa recurre a varios proveedores, todos de Querétaro.

Para contactar o solicitar cotizaciones con esta firma está disponible el correo [email protected]; en Facebook se les encuentra como Modulek.

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