Paraíso, según la Real Academia Española, significa “un jardín de las delicias”, o el sitio donde “los bienaventurados gozan de la presencia de Dios”... sin embargo, paradojas, el nombre de esta colonia queretana dista mucho de hacer honor a su significado. El Paraíso se ubica al noroeste del municipio de Querétaro, pertenece a la delegación Félix Osores y es uno de los 381 asentamientos irregulares que registra la Secretaría de Desarrollo Social de Querétaro (Sedesoq).

Desde que uno ingresa, el olvido y descuido de la colonia son evidentes. Un parque con juegos infantiles en malas condiciones, tiraderos emergentes de basura, perros callejeros, calles sin pavimentar con algunos charcos, producto de la lluvia del día anterior, y unas canciones de los Tigres del Norte y José Alfredo Jiménez a todo volumen, nos dan la bienvenida.

En la calle 12, esquina con la 17, nos espera don Rosalío Olguín Olvera, ejidatario y uno de los representantes de la colonia creada en 1994.

Con el plano de la colonia en la mano, don Rosalío detalla las carencias que históricamente ha padecido este asentamiento: red de agua potable, luz eléctrica, drenaje, pavimentación; aunque subraya que algunos servicios ya se brindan parcialmente.

La seguridad es una de las mayores preocupaciones de los vecinos, quienes acusan que los altos índices de alcoholismo y drogadicción, especialmente entre los jóvenes, generan muchas situaciones de inseguridad.

“Esta es una colonia que se conoce como seria, pero las de al lado son peligrosas. Hay algunos grupos de chamacos, de edad corta, 10 años en adelante, que ya están con las cervezas o con el solvente y luego ya no respetan si vas solo o con tu familia y andan de pinches malvivientes, con sus cuchillos y hasta pistola, incluso ya ha habido varios muertitos” refiere el señor Armando Olvera, quien alquila una casa en esta colonia, en la que vive con su esposa y sus tres hijos.

El Paraíso está rodeada por las colonias Luis Donaldo Colosio, Independencia, 1º de abril, 15 de mayo, Felipe Ángeles y Rosendo Salazar, que a decir de los vecinos son “muy peligrosas”.

Casas en construcción, lotes baldíos, casas de dos pisos en obra negra, muchos grafitis y unos tinacos gigantes que surten con dificultad el agua potable es parte de lo que se observa en el recorrido que hacemos al interior de la colonia, en la que nos encontramos con algunos estudiantes del Cecyteq 5, que se ubica en Cerrito Colorado, y quienes están acostumbrados a esta realidad; los jóvenes sólo piden que haya transporte que les permita llegar más rápido a su centro escolar, ya que sólo hay una ruta y tarda mucho en pasar.

Más adelante, nos detenemos en una de las pocas “tienditas” de abarrotes que hay en la colonia. Nos atiende doña María Morales, quien con taco en mano cuenta que es originaria de Tolimán y que, junto con su esposo y sus cuatro hijos, se trasladó a la ciudad de Querétaro en busca de mejores oportunidades.

“Nosotros nos vinimos a Querétaro hace 10 años, porque aquí está más cerquita el trabajo de mi señor, que es albañil, porque allá no hay mucho trabajo y aquí en la ciudad hay de todo, todo está más cerquita. En Tolimán no es lo mismo, no hay oportunidades”, comenta doña María Morales.

Con la ilusión de formar un patrimonio y tener un terreno para construir una casa, llegaron a la colonia hace 7 años, donde han visto cómo pasan las promesas de distintas autoridades, que han asegurado varias veces que van a regularizar su colonia, lo que les permitiría tener certeza de su propiedad y la posibilidad de contar con todos los servicios básicos.

“Esta colonia está abandonada. Aquí necesitamos agua, arreglar la calle, no hay alumbrado público en muchas calles. Ojalá que nos hagan caso y no sólo sean promesas, que nos ayuden a arreglar las calles y nuestros papeles”, dice.

Con una sonrisa permanente, la vecina de El Paraíso no deja de soñar en un mejor futuro para sus cuatro hijos y a pesar de que tres de ellos trabajan actualmente en una fábrica; uno de ellos, de 23 años, tiene la intención de estudiar una carrera universitaria.

“Yo no sé de eso, pero mi hijo y mi nuera dicen que quieren seguir estudiando y no me puedo meter en sus vidas, pero creo que sería bueno para ellos, a lo mejor y después viven en un lugar mejor”, indica.

El domingo pasado alrededor de 100 vecinos de El Paraíso se reunieron con el secretario de Desarrollo Social de Querétaro, Agustín Dorantes, para establecer un primer contacto que logre, de una vez por todas, la regularización de este asentamiento considerado irregular.

Las peticiones de los ciudadanos fueron muchas: una red bien establecida de agua potable, con sus respectivos contratos; la regularización de los lotes; obras de pavimentación de calles; banquetas; guarniciones; drenaje, y alumbrado público, necesidades que según los vecinos son las más urgentes de atender.

De acuerdo con datos de la Sedesoq, la regularización de la colonia beneficiaría a 565 familias, lo que representa más de 2 mil 200 personas. El Paraíso cuenta con 665 lotes, de los cuales 565 están habitados, los cuales se encuentran en proceso de escrituración.

Al final, don Rosalío considera como histórica la visita, ya que “es el primer secretario que llega a la colonia, porque nunca había llegado nadie de ese nivel aquí, sólo candidatos en campañas”. Confía, por ello, que esta vez sí se haga realidad una petición que acumula más de 20 años y así dejen “de ser presas de intereses políticos que nos han afectado anteriormente, porque yo creo que cuando un gobierno está, debe ser un gobierno de todos, sin distinción”, concluye.

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