En peligro de morir, 300 reses por sequía

Política 27/12/2012 01:33 Actualizada 17:38

Alrededor de 300 cabezas de ganado podrían ser sacrificadas a final del año debido a la imposibilidad de productores de San Juan del Río de mantenerlas, pues la sequía sigue afectando al sector, anticipó el presidente de la Asociación Ganadera local, Felipe Silva Ruiz.

En 2011, el sector ganadero en San Juan del Río tuvo que sacrificar 600 cabezas de ganado debido a los escasez de agua, de alimento para las reses y de recurso económico para adquirir pastura.

Según productores, fue ese el año de mayor pérdida para el sector debido al estiaje y sus efectos negativos en el campo.

Felipe Silva estimó que el sacrificio de cerca de 300 cabezas representa 5% del total de reses que registran todos los productores en San Juan del Río, quienes siguen recurriendo a esta alternativa para deshacerse de los animales en mal estado por falta de alimento y agua.

El pronóstico para el siguiente año no es muy halagador, ya que los ganaderos aseguran que la producción ha ido en decremento debido a los tres últimos años de sequía y de cuyas afectaciones no se han podido recuperar, de acuerdo con Silva Ruiz.

Además, los productores estiman una pobre temporada de lluvias para el 2013, por lo que la recuperación entre el sector será mínima.

Aunque no se han perdido hatos, ganaderos, el número de cabezas por cada productor ha disminuido hasta en 30% en los últimos tres años por la falta de agua, dijo Silva Ruiz.

Son 92 los productores que reporta la Asociación Ganadera en San Juan del Río y todos debieron recurrir al sacrificio de ganado el año pasado, a causa de la sequía, aunque en este 2012, la matanza por esta causa se espera disminuya a la mitad, debido a la ligera recuperación de agua en presas y bordos, empleados por varios ganaderos para el consumo de sus animales y para riego en la producción de alimento.

Cuando los productores deciden sacrificar sus reses, eligen a las más viejas o a las más jóvenes, debido a la imposibilidad de seguir manteniéndolas o de lograr su desarrollo completo en el caso de la segunda alternativa.

Para el presente año el sector tuvo el apoyo de dependencias estatales, para llevar agua a través de pipas a las zonas con mayor producción ganadera, aunque esta estrategia no fue suficiente para salvar a todos los animales de la sequía.

Por ello, durante todo el año se han registrado sacrificios, pero protegiendo principalmente a los animales gestantes para registrar las menores pérdidas posibles de cabezas, dijo el presidente de la Asociación Ganadera.