“Es privar de la vida, un crimen”

“En ningún caso debe permitirse. En ninguno”
FOTO: Víctor Pichardo
25/11/2016
03:23
Gustavo Buenrostro y Jaime Septién
-A +A

 

Por supuesto el aborto es un problema de salud pública y justicia social, un tema que no es de fácil discusión, por posiciones tan opuestas. Todos tenemos derecho a opinar, pero siempre nuestra opinión debe de tener bases sólidas, en lo que negamos y afirmamos, y el tema de fondo es en qué momento se es ya un ser humano con derechos, si en la concepción o cuándo.

Sostenemos que desde el momento de la concepción ya existe otro ser humano y que esté tiene derechos, y el derecho fundamental que tiene es a la vida.

Por supuesto que la madre tiene libertad de elegir y tomar sus propias decisiones. En el tema del aborto, la libertad humana, desde el punto de vista legal, no está a discusión, pero debemos entender que esa libertad tiene sus límites, pues de lo contrario sería un libertinaje, en perjuicio de un ser que no se puede defender.

Uno de los límites básicos de la libertad es que nuestras decisiones no dañen a ese pequeño ser humano, desde la unión del espermatozoide y el óvulo ya es un ser humano, ya hay vida.

Estamos permanentemente en solidaridad con aquellas mujeres que tienen la grave decisión de concebir a un nuevo ser humano y que no lo quisieran por la razón que sea. Este es un drama social, moral y personalísimo, es respetable, pero decirles a todas aquellas mujeres que el valor de la vida es infinito.

No conocemos a mujer madre alguna que no le haga feliz o ser mejor persona el amar a su hijo. Nos oponemos al aborto, pues es una forma de privar de la vida a un ser humano, es un ser humano que no se puede defender, tiene agravantes al aborto y hay una alevosía, una ventaja, una premeditación, es un hecho grave.

Sin embargo, no deja de ser un tema de una discusión moral-legal de fondo, donde temas como la pobreza, el desconocimiento, la ignorancia son parte de la discusión, y no se debe de soslayar esas llamadas de mujeres que hablan de la necesidad de considerar como una vía de lograr una mejor condición social el control de la natalidad, pero nunca el tema del aborto visto como una forma de generar un control natal en nuestra sociedad, ese es un error grave.

En ningún caso debe permitirse el aborto. En ningún caso. El hecho de que existan adolescentes, de 12, 13 años que estén embarazadas tiene que ver con una cuestión de falta de desarrollo social, carencia de información, permisividad por parte de los padres.

En ningún caso debemos de pensar que quitándole la vida a un nuevo ser humano vamos a tener un beneficio. Ese es un error.

El tema de las adolescentes que quedan embarazadas nos debe de llevar a otros, como la educación sexual, la formación en valores, en principios de los niños y los jóvenes, y el ejemplo que debemos de dar los adultos.

 

 

Para nosotros, los católicos pensantes, que dialogamos con el mundo, el aborto no es otra cosa que un crimen que se comete en contra del más vulnerable de todos los seres humanos, porque es aquel que no puede defenderse, porque no tiene la capacidad de hacerlo, no tiene la autonomía, ni la posibilidad jurídica, ni natural, espiritual, moral, de defender su vida.

Para nosotros es una vida, tan acabada como cualquiera otra. Consideramos siempre que el aborto es un crimen y pensamos que su aprobación social significa uno de los peores dramas de la sociedad, porque cuando una sociedad piensa en despreciar la vida y comienza a ponerle notas, una bandera de en dónde empieza y dónde termina una vida, esto en manos de aquellas personas que son incapaces de mirar por el otro y sólo son capaces de mirar por el poder, termina siendo un proyecto genésico.

Esto es: Yo digo dónde y cómo y quién debe de vivir y hasta cuándo y cómo debe de vivir. Eso en manos del poder descontextualizado, del autoritarismo, termina siendo una herramienta brutal de exclusión social, una herramienta de agresión al ser humano y termina siendo una inmoralidad que después va trasladándose a otros espacios de la sociedad y que termina haciendo que la sociedad considere quién es descartable y quién no es descartable.

Siempre hemos cuestionado a aquellos que favorecen el aborto porque dicen que ya hay muchas personas en el mundo: ¿Cómo saben ellos que no son de los que sobran?

Comentarios