No es factible subir impuestos de bebidas

Política 15/10/2012 15:38 Actualizada 18:49

Los secretarios de Turismo y de Salud en el estado, Mauricio Salmón Franz y Mario Cesar García Feregrino, respectivamente, dijeron que es inviable la propuesta del diputado, Enrique Antonio Correa Sada (PAN), para gravar el precio de los refrescos y bebidas alcohólicas en la entidad ya que se trata de un impuesto que ya se aplica a nivel federal.

El titular de los servicios de salud en Querétaro, Mario César García Feregrino, dijo que aplicar dicho impuesto no es competencia del estado, y explicó que este año Querétaro recibió 400 millones de pesos por dicho concepto, que se ha ejercido en la creación de infraestructura para nuevas clínicas.

“Lo que pasa es que no es competencia del estado, es una regulación federal y la mayoría de los impuestos que se generan a través de la venta de alcohol que equivalen a 2% se ha destinado para infraestructura del seguro popular, de todo ese gran fondo de ahí se financian muchas cosas. Al menos Querétaro ya recibió lo que le correspondía de ese 2% que ascendió a los 400 millones de pesos que se aplicaron para clínicas y en la operación del hospital materno infantil”.

Aun cuando los refrescos son altos en azúcares, lo que más propicia el sobrepeso y obesidad es el elevado consumo de grasas. “Las grasas, son las que más kilocalorías producen”, comentó el funcionario estatal.

De acuerdo a un estudio elaborado en el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición “Salvador Zubirán”, el consumo indiscriminado de bebidas azucaradas en niños entre uno y cuatro años ha sido uno de los principales factores en el incremento de la obesidad en México en la última década.

El estudio revela que un sólo refresco contiene entre siete y 12 cucharadas de azúcar, de acuerdo con su presentación, es decir, que se consume de cuatro a cinco veces más azúcar de lo que recomiendan al día.

Su principal efecto en niños recae en su modulación de gustos y preferencias que adquirirán del refresco; además de ser el inicio de enfermedades cardiovasculares y diabetes tipo dos que pueden comenzar al inicio de la adolescencia. Entre niños de seis años la prevalencia de obesidad y sobrepeso es de 24%; sin embargo, a los 12 años de edad la prevalencia aumenta 12%.

La propuesta de Correa Sada es crear un impuesto estatal para productos que se consideren nocivos para la salud de los ciudadanos como el refresco, el vino y las cervezas. Con la iniciativa se buscaría crear un fondo para infraestructura de salud en la que el estado cuenta con un rezago e inhibir el consumo de esos productos entre la población.

Para el secretario de Turismo, lo mejor es trabajar en otro tipo de temas en materia legislativa. “creo que han faltado campañas de concientización del daño que hacen y por otro lado habría que ver que tanto podrían impactar en los negocios de alimentos y bebidas un nuevo gravamen desde una fondo hasta los grandes restaurantes”.

Ricardo Veraza, presidente de la Asociación de Prestadores de Servicio y de Entretenimiento en Querétaro, comentó que el diputado no se ha sensibilizado con la ciudadanía a pesar de que fueron quienes lo eligieron, “creo que primero debe hacer un consenso con los empresarios y la misma ciudadanía, no se me hace factible este impuesto porque a nosotros lo que nos pega es que tendríamos que comprar el alcohol más caro, tendríamos que incrementar el precio de las bebidas y quien acabaría pagando es el consumidor.

Refirió que un menor llega a consumir de dos a tres refrescos en un restaurant con un costo de 20 hasta 30 pesos, dependiendo del lugar, “a mi me parece que la propuesta del diputado es para empezar a darse a notar”.