Huyeron de la violencia en Juárez

Política 15/10/2012 01:34 Actualizada 09:11

Debido a la constante inseguridad a la que estaba expuesta en su natal Ciudad Juárez, la familia Meneses optó por cambiar su residencia de la norteña entidad a la capital de Querétaro.

Carlos Iván Meneses, esposo y padre de dos hijos, tuvo que priorizar el bienestar de su familia y el propio por encima de su situación económica, la cual era prospera en Chihuahua.

Sin embargo, la zozobra en la que vivían, el hecho de no salir libremente, de presenciar constantes asesinatos y de temer por su vida, fueron factores determinantes para que decidieran mudarse a Querétaro y probar suerte.

La gota que derramó el vaso fue cuando presenció, a escasos cuatro metros de distancia, la ejecución de tres personas. Minutos después se subió a su camioneta y se fue, sin percatarse que los mismos perpetradores habían identificado su vehículo por lo cual, al encontrarse de frente con ellos, le dispararon.

“Estaba yo parado, estábamos en un evento y llegan unos chavos se bajan y matan a tres, yo creo que no tenían ni 18 años y mi troca (camioneta) estaba ahí parada. Total, cuando ya salgo y me voy, doy la vuelta y vienen ellos y me balacearon; por milímetros casi me dan en la cabeza. Fue pura suerte”, platicó Iván.

Dijo que la situación ya era insostenible y no quería esa vida para sus hijos, pues el panorama era: ejecutados, personas desmembradas, asaltos y secuestros constantes en Ciudad Juárez.

“Juárez ya no es lugar para los niños. A nosotros no nos robaron, pero después de lo que nos pasó dijimos: ¿Qué estamos esperando?, ¿Que nos maten?, ¿Que nos secuestren? Que los niños estén viendo muertos no está bien”, recuerda.

En diciembre, dijo, se trajo a sus hijos a Querétaro. “Había un desfile en la calle Corregidora; llegamos y estaban las líneas de precaución de plástico y la niña se puso histérica porque pensaba que ya habían matado a alguien ahí, porque en Juárez nadamás mataban a alguien y acordonaban”.

Carlos Iván y su esposa Verónica manifestaron que para poder soportar la situación hay que adaptarse; sin embargo, esto es a costa de la salud y la integridad de las personas.

“La gente de aquí me pregunta que cómo es posible que pueda uno vivir allá y es simplemente que uno se acostumbra a eso. Te acostumbras a escuchar balazos cerquita, a ver a los ejecutados, a los muertos, dices ‘es otro más’. Pero eso no está bien”. Iván comentó que en Ciudad Juárez ya no se puede salir a ningún lado. “Por ejemplo, mi hijo estaba subiendo mucho de peso porque ya no podía salir a ningún lado y se la pasaba viendo la tele y comiendo”, dice.

Comienzan una nueva vida

Iván y su familia llevan dos años de haberse establecido en Querétaro. Ahora tienen un negocio prospero de burritos —comida tradicional en el norte del país— y aunque sus ingresos no son los mismos, la tranquilidad y seguridad que viven en esta entidad “lo vale”.

No obstante, el proceso no fue fácil. Carlos decidió venirse primero para buscar casa y un lugar en donde establecer su negocio, pero no tenía experiencia en el ramo, por lo que luego de adecuar el local y estar a punto de abrir, se dio cuenta que no tenía el personal suficiente y aún había que conseguir a alguien que hiciera las tortillas de harina.

Ante esta situación, le habló a su esposa para que se viniera con sus hijos de Ciudad Juárez y le ayudara con el negocio, a lo cual ella accedió, pero nunca contempló la idea de que ya no regresaría a su lugar de origen.

“Yo no sabia nada de burritos; total ya estaba para abrir y le hablé a mi esposa para que ya se viniera porque tenía miedo que les fuera a pasar algo, pero yo creo que ella pensaba que se iba a regresar; la casa se quedó tal cual, con los carros afuera y todo”.

Carlos Iván destacó que su negocio —ubicado en el centro de la ciudad— le ha permitido conocer a mucha gente de otras entidades, en particular de Chihuahua. Gente de esta entidad se ha venido a trabajar o a establecer negocios a Querétaro, no como se presume que mucha de la gente que delinque, proviene de esta entidad del norte.

“Tengo un amigo que se vino para acá también. Puso una empresa de pinturas, toda la gente que conozco trae dinero para poner un negocio o se vienen con trabajo seguro, pues aquí es difícil encontrar trabajo porque todo es muy caro, una renta es muy cara. Me ha tocado muy poca gente que se ha venido sin trabajo y si batallan mucho”, reflexionó Iván mientras continúo preparando burritos, platillo tradicional en el estado de Chihuahua, su ciudad natal.