Como checadoras ganan el respeto de los hombres

Política 06/03/2013 03:04 Actualizada 10:33

Bajo el sol intenso y los piropos de conductores y transeúntes, María de los Ángeles Chávez, de 24 años, es checadora de transporte público urbano en el cruce de las avenidas Tecnológico y Universidad, desde hace un mes.

Comentó que se empleó como checadora por la necesidad de tener una fuente de ingresos para cubrir los gastos de su hija de siete meses, además de la disponibilidad de tiempo que le ofrece su actual trabajo.

Trabaja de las 8:00 a las 14:00 horas, para relevar turno con La Morena, quien desde hace 17 años trabaja como checadora de las rutas que transitan por dicho crucero.

“A mí, ‘La Morena’ me enseñó cómo checar las rutas, pero también me dijo que lo principal en este trabajo, en el que mayormente son hombres, hay que darse a respetar como mujeres, pues los conductores te podrán decir de todo, pero al final tú como mujer eres la última que tienen la palabra”, aseguró.

María explicó que como empleada doméstica o encargada de algún establecimiento percibía cerca de 800 pesos a la semana, mientras que como checadora obtiene entre 200 y 300 pesos al día.

“Yo estaba trabajando en una miscelánea como encargada, pero no me pagaban bien; sí, gano más como checadora, bueno, si te aplicas sí; te tienes que ganar la confianza de los operadores, les tienes que dar bien su tiempo y ellos deciden si te dan dinero o no”, platicó.

Comentó que la cantidad otorgada por los conductores va desde un peso “hasta lo que ellos te quieran dar, pero primero te tienes que poner las pilas y dar bien el tiempo”.

Explicó que lo más difícil del trabajo es permanecer durante largas horas bajo los intensos rayos del sol, sumado a los piropos o miradas de los conductores, transeúntes o automovilistas particulares.

En su oportunidad, La Morena dijo que de los 17 años que lleva trabajando como checadora, la experiencia le ha enseñado que una mujer debe darse a respetar: “Aquí todos saben que yo soy relajada y les podré seguir el juego, pero todos saben muy bien que a mí me respetan, si no, los pongo en su lugar”.

“Yo les quiero decir a esas mujeres que ponen de pretexto a los niños para no trabajar, que no sean mantenidas, que pueden hacerlo, que tienen manos y un cerebro”, concluye La Morena.