Ambulantaje requiere consenso: Marina

03/07/2013
12:03
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El diputado y presidente de la Comisión de Desarrollo Sustentable de la 57 Legislatura, Yairo Marina Alcocer, dijo que el problema del ambulantaje en la capital requiere de consensos entre las autoridades municipales y los comerciantes para ser resuelto.

Añadió que la solución de este fenómeno social no considera acciones en materia legislativa, ya que los reglamentos y las leyes ya están establecidas. Especificó que lo que hace falta es cumplir las normas en esta materia, las cuales indican la regulación.

“Tiene que ser un convenio entre partes, en el cual se llegue a un acuerdo entre comerciantes y gobierno municipal”, aseveró el legislador.

Las autoridades de Querétaro tienen contabilizados a 17 mil 700 comerciantes ambulantes, de los cuales 4 mil 700 son informales y 13 mil cuentan con licencia para realizar este tipo de actividad.

De la misma forma, explicó que la normalización de este fenómeno debe de ser inminente, ya que se trata de la única forma de mantener el control sobre el ordenamiento de la ciudad de Querétaro. No obstante, se pronunció por considerar a todas las partes, ya que las personas que trabajan en el ambulantaje lo hacen para obtener el sustento de sus familias.

“Es una cuestión que tiene diversas variantes, ya que de igual forma se trata de gente que busca un empleo. Sin embargo, todos tenemos que respetar los mecanismos, las leyes y las instituciones”, subrayó Marina Alcocer.

Externó que como ciudadano hará una petición formal al ayuntamiento de Querétaro para que sus integrantes redoblen esfuerzos en este rubro, ya que hasta ahora externó no se ha encontrado la solución final, “yo creo que debe de estar en la agenda del gobierno municipal”.

Saúl Díaz es ambulante en el Centro Histórico desde hace tres años y expuso que el comercio es su única fuente de empleo, ya que no tiene estudios profesionales.

Aseguró que desde hace un año ha acudido al ayuntamiento para que le otorguen una licencia de funcionamiento. Sin embargo, la negativa del municipio ha sido una constante, por lo que hasta ahora se ha visto obligado a operar en la informalidad. “Estoy dispuesto a pagar impuestos pero ni así quieren darme la licencia, yo sé que estoy cometiendo un delito, pero no me queda de otra”, concluyó.