Bocados de Amor lleva comida personalizada

Yossadara Martínez explota su facilidad para la cocina y las manualidades para sorprender a sus clientes
Yossandra explota su habilidad en la cocina para sorprender a sus clientes
La empresaria queretana dice que la idea de comenzar con su negocio surgió después de que una de sus amigas le pidió que preparara una comida linda y deliciosa para celebrar el aniversario de sus padres.
25/03/2018
03:25
Alma Gómez
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Yossadara Martínez consideró que preparar deliciosos desayunos y entregarlos en casas, negocios y oficinas, sería la solución perfecta para los detallistas u olvidadizos que no quieren dejar pasar alguna ocasión especial.

Pensó que sería el regalo perfecto para enviar a la pareja, familia o amigos, por eso creó Bocados de Amor, una marca queretana que se dedica a enviar desayunos a domicilio, todos personalizados de acuerdo al gusto de la persona que lo recibirá.

En una pequeña canasta, Yoss empaqueta y decora alimentos hechos en casa. Un sándwich de jamón, un termo con café caliente, jugo de naranja recién hecho, fruta fresca y picada en un recipiente de cristal, galletas, botana, cubiertos y algunas dedicatorias del remitente, así se conforma uno de los desayunos hechos en Bocados de Amor.

“Mis clientes casi siempre son mujeres que buscan festejar aniversarios o cumpleaños de los esposos, después están los hombres que les regalan desayunos a sus esposas y a veces entre amigas también se envían este regalo.

“Creo que es un detalle perfecto porque lo único que tienes que hacer es elegir el diseño y depositar, yo me encargo de todo lo demás”, explica Yossadara.

Inicios

Su gusto por las manualidades y por la cocina casera se hizo popular entre los amigos de Yoss, por eso una de sus amigas le pidió preparar algo lindo y delicioso para celebrar el aniversario de sus padres; Joss aceptó y fue ahí que comenzó a surgir la idea de crear su propio negocio.

“Yo siempre he hecho manualidades, me gusta hacer recuerditos, invitaciones, barras de dulces. Una amiga me pidió que le hiciera arreglos a sus papás, preparé algo de comida para eso y la gente comenzó a recomendarme, se acercó el 14 de febrero y comencé a comercializar los desayunos. El primer 14 de febrero tuve sólo como 10 pedidos, pero para el siguiente año los pedidos fueron muchísimos, casi no podía terminar tanto trabajo.

“El 14 de febrero es la mejor fecha para mí, entrego hasta 50 pedidos al día, voy armando la decoración desde días antes para ese día sólo preparar la comida, tener ubers disponibles, la logística de ese día es todo un lío porque todos deben entregarse temprano, casi a la misma hora”, comenta.

Al inicio Yoss preparó desayunos básicos y mucho más sencillos que los que prepara ahora, utilizaba por ejemplo recipientes desechables, mismos que ha cambiado por objetos de plástico duro como es el caso del termo y recipientes de cristal para enviar fruta y jugos.

Problemáticas

A dos años de haberse adentrado en el mundo del emprendedurismo, Yoss considera que su empresa es sólida, con clientes nuevos y frecuentes. Sin embargo, no todo fue color de rosa, echar a andar su empresa no fue tarea fácil pues se enfrentó con un gran obstáculo, la distribución.

“Año con año voy perfeccionando y voy viendo en qué me equivoco. El año pasado para el Día del Amor contraté Cabify y fue un fiasco total. Los conductores hicieron todo un desorden, entregaron cambiados los pedidos, en vez de ganar perdí porque tuve que reponer los desayunos, y lo entiendo porque los clientes recibieron algo que no pidieron, pero ahora sé que eso no me va a volver a pasar, ya desarrollé nuevas técnicas para evitar esos errores.

“También me pasó al inicio con los materiales que usaba, con el tipo de recipientes. Mandaba algún diseño y después los clientes querían otro exactamente igual y ya no tenía dónde conseguir exactamente esos materiales, ya también he identificado a mis proveedores y sé dónde conseguir todo lo que necesito”, detalla.

Un desayuno estándar en Bocados de Amor tiene un costo de 450 pesos mas el envío. En caso de que el cliente prefiera que se entregue una comida o una cena el costo podría varia de acuerdo a los alimentos que se utilicen, por ejemplo para una comida podría enviarse agua fresca en lugar de jugo de naranja o podría ser también un vino tinto.

La emprendedora considera que Bocados de Amor ya tiene su propio estilo y que poco a poco se diferencia de negocios similares.

“Me he dado cuenta que otros negocios que tienen este tipo de servicios mandan comida comprada, yogur comprado, gelatina comprada, todo en cajita. Creo que eso es lo que me caracteriza, que la comida que envío es completamente natural y casera, uso empaques con material reciclado o de cristal trato siempre de no contaminar.

“Ya sé perfectamente lo que les gusta a mis clientes, qué es lo que más me piden y dónde puedo conseguir esas cosas”, dice.

A pesar de esto, Yoss considera que sus precios son accesibles y que permiten la libre competencia entre otros emprendedores inmersos en el ramo de la comida y la entrega a domicilio.

Planes a futuro

Bocados de Amor ha tenido tan buena respuesta entre la sociedad queretana, que Yoss Martínez ha recibido ofertas para crear una franquicia en León, Guanajuato. Aspecto que le gustaría, pero no sin antes personificar aún más su empresa.

“Como planes a futuro quiero mandar a hacer mis propios empaques, que cada cosa que envío tenga mi logo, que todo sea personalizado, incluso el café, que el papel que use tenga mi diseño en marca de agua, voy a ir poco a poquito con eso, siento que eso me va ayudar muchísimo.

“Unos amigos que están en Guanajuato me han pedido que les dé una franquicia, me interesa la idea pero antes quiero terminar de personalizar la empresa como yo la quiero, para sentirme más segura y que literalmente el logo y la marca salga de Querétaro y llegue a otras ciudades. Sí es uno de mis planes a futuro”, expresa.

Yoss Martínez recomienda a los nuevos emprendedores ser perseverantes y conscientes de que el éxito en una empresa no se consigue de la noche a la mañana.

“La verdad es que sí es muy difícil echar a andar un proyecto propio, pero vale la pena, sólo hay que ser perseverantes, aunque hay veces que te desanimas y te desesperas, todos los negocios tienen una curva, pero hay que aguantar y no dejarlo si es algo que les gusta”, comenta Yossadara Martínez, emprendedora con 36 años de edad.

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