El viento venció a la bandera más grande del país

Está expuesta a corrientes de 120 km/h, pero resiste de 40 km/h; la reparación iba desde los 300 mil pesos por rasgadura
México, Durango, Problemas, Plaza Cívica, Cerro de la Virgen, Mirador
Ubicada a 220 metros de altura respecto al Centro de la ciudad, más los 125 metros de altura del asta, el soplido del viento es difícil de vencer. (FOTOS: CORTESÍA)
24/02/2018
01:34
Francisco Rodríguez / Corresponsal
-A +A

La Bandera más grande de México —61 por 34.85 metros— está resguardada por el Ejército. Costeada por el gobierno de Durango en 2015 para incentivar el turismo y el nacionalismo, el lábaro patrio se convirtió en un problema por los vientos que la rasgaban.

En la administración del ex gobernador Jorge Herrera se construyó una plaza cívica y un asta bandera de 180 toneladas y 125 metros de altura. “La octava más grande del mundo”, se presumió en su momento. La más grande de América Latina. Fueron necesarias tres grúas para montarla. Además, se construyó una plaza cívica y un mirador con un costo total de 17 millones de pesos. El lugar fue el Cerro de la Virgen, una colonia popular de la capital del estado.

Pero a 220 metros de altura respecto al Centro de la ciudad, más los 125 metros de altura del asta, el soplido del viento es un Goliat difícil de vencer. El Cerro de la Virgen está ubicado donde termina la Sierra y donde se alcanzan corrientes de hasta 120 kilómetros por hora; cuando la monumental bandera, según Roberto Silva, director de Actos Cívicos del estado, puede aguantar vientos máximos de 40 kilómetros por hora. Desde 60 a 70 kilómetros por hora corre el riesgo de desgarrarse.

Se inauguró en febrero de 2015 pero a los dos meses ya presentaba daños por rasgaduras. El 1 de mayo de ese año, durante el acto protocolario por motivo del Día del Trabajo en Durango, se realizó el izamiento de Bandera en el asta monumental, pero el rifle de un soldado se enredó con el lábaro patrio y fue elevado a más de 14 metros de altura.

El soldado sufrió una fractura en la pierna.

Cada que había pronósticos de vientos, se decidía quitarla. Los costos de reparación iban desde los 300 mil pesos por rasgadura. Lo que fue pensado como un aliciente para atraer turismo, terminó en esporádicos espectáculos.

Actualmente la monumental Bandera sólo se usa en días oficiales como el 24 de febrero o el 15 y 16 de septiembre. Y si hay viento, ni en esos días.

La problemática del viento llevó a crear una coordinación entre la dirección de Actos Cívicos y la Comisión Nacional del Agua (Conagua). “Nos avisan de la velocidad del viento y si hace la bajamos”, mencionó Silva. “Nos dicen a ras de suelo qué velocidad hay, en el cerro qué velocidad hay, ya izada qué velocidad tiene. Hay momentos en los que de plano no se puede”, añadió.

Roberto Silva explicó que cuando se desgarra la Bandera es cuando hay presencia de vientos encontrados. “Cuando hay vientos de oriente a poniente se ve hermosa la bandera”, dijo. Pero cuando son de norte a sur o ráfagas con distintos rubros, no se puede. “Contra la naturaleza no se puede”, resaltó el funcionario.

Espectáculo. Para el director de Actos Cívicos, la Bandera sí ha cumplido con su propósito, pese que únicamente se iza en días específicos y a que para muchos duranguenses fue un gasto innecesario. “Cuando está normal el viento, se ve hermosa, muy hermosa. Es un espectáculo hermoso. Llevamos a escuelas, instituciones, los niños se quedan asombrados”, aseguró. Cuando está arriba, la Bandera se alcanza a ver desde la carretera a Mazatlán.

Sin embargo, Silva dijo que tienen que cuidarla porque sí es costoso elaborarla o arreglar desgarraduras. “Son banderas que tardan cinco, seis meses en elaborarlas”, agregó.

Roberto Silva mencionó que en Durango se ha incrementado el valor a los símbolos patrios, debido a que, refirió, el actual gobierno creó un programa llamado “Por un Durango con valores cívicos”, donde se llevan a cabo de cuatro a cinco actos cívicos al mes, principalmente de abanderamientos en escuelas o delegaciones gubernamentales.

Para Silva es necesario avanzar en el respeto a símbolos patrios porque muchas veces ganan otras costumbres extranjeras.

Este 24 de febrero, la monumental Bandera será llevada por el Ejército hasta el Cerro de la Virgen y está programado que se ice a las 9:00 de la mañana. “Estamos pendientes, si reacia el viento se baja para que no se destruya”, comentó Roberto Silva.

Después de esta Bandera, la más grande del país, es la que se encuentra en Iguala, Guerrero; el asta mide 113 metros, pesa 145 toneladas y su estandarte mide 55 por 31.43 metros.

#QuéPasóCon Es un ejercicio de EL UNIVERSAL con el que intentamos rescatar del pasado historias que merecen seguir vivas. Si conoces alguna, escríbenos a [email protected] eluniversal.com.mx Envía tus ideas.

Comentarios