El periodista y columnista de EL UNIVERSAL, Héctor de Mauleón, consideró como muy preocupante el crecimiento criminal que tuvo un personaje como Felipe de Jesús “N”, alias “El Ojos”, líder del llamado cártel de Tláhuac, quien fue abatido este jueves por personal de la Marina y a Policía Federal junto con otros siete presuntos criminales.
 
En entrevista, De Mauleón indicó que la presencia de este sujeto y la confirmación de un cártel en esa delegación es prueba de que las autoridades capitalinas se equivocaron al negar siempre la presencia de delincuencia organizada en la Ciudad de México.
 
“Esta es la prueba de que (las autoridades) se equivocaron; se trata de una organización criminal de mucha peligrosidad. Es la segunda organización que nos enteramos que existe en la ciudad, la otra es la Unión Tepito, que realizan ejecuciones y otras acciones que han cobrado relevancia nacional”.
 
De Mauleón señaló que las autoridades ya no pueden cerrar los ojos al hecho de que la droga está en la ciudad y que quienes la venden y la trafican, por obligación, también están en la ciudad.
 
Indicó que el crecimiento criminal que tuvo “El Ojos”, que llega a tal punto que se comienza a hablar de un cártel de Tláhuac, no se había visto en alguna delegación anteriormente. Pero además, logró construir un emporio al controlar la venta de droga en Ciudad Universitaria, Iztapalapa, Milpa Alta y Valle de Chalco.
 
“Eso no se puede hacer sino con el contubernio de autoridades de algún nivel”, enfatizó.

“¿Por qué? ¿Cómo llegó hasta ahí? ¿Cómo se le permitió? son las preguntas que tendrán que responder a partir de este momento todos los involucrados, empezando por la delegación Tláhuac y por las autoridades del Gobierno de la Ciudad de México”, afirmó De Mauleón.

Agregó que basta darse una vuelta por  Tláhuac y hablar con la gente, para darse cuenta del nivel de terror y miedo en que vivían por la presencia de este personaje y la sensación de impunidad y protección que lo acompañaba ahí en la delegación.
 
Héctor de Mauleón explicó que la situación llegó a tal extremo que Felipe de Jesús “N” ni siquiera se molestaba en esconderse, tenía el control absoluto de los taxis, de los mototaxis, que le servían de distribuidores de droga y de halcones; tenía el control absoluto de los ambulantes.
 
El autor también recordó que en esa delegación fueron asesinados líderes del ambulantaje, señal de que tenían que alinearse con la organización de “El Ojos”. “Mostró un crecimiento de verdad muy preocupante en unos años, para pasar de ser un personaje desconocido a convertirse en esto, tenía temblando a una delegación entera”.
 
Recordó también que se dieron casos de detenidos ligados a ese cártel que fueron arrebatados de las manos de la policía y que este personaje amenazó a los comandantes para que se presentaran con él y advertirles que dejaran de molestarlo.
 
El columnista dijo que si bien la ciudad se libró ya de una figura tan siniestra como lo fue este personaje, hay pesimismo en términos de que este abatimiento no termine con el tráfico de drogas al menudeo en la ciudad o con la violencia que estamos viendo en estos días.
 
Finalmente, De Mauleón explicó que la experiencia nos dice que, ante la caída de un líder criminal, inmediatamente llega el reemplazo: “Se dice que él (El Ojos) ya tenía un familiar muy cercano como su mano derecha”, señaló.

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