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Las campañas negras han aumentado en los últimas semanas a través de videos en redes sociales, que lo mismo aluden a la vida personal que a presuntos actos de corrupción, coinciden especialistas.

Expertos consideran que se debe al diseño de la propia ley, que en este periodo de intercampañas prohíbe a los aspirantes a la candidatura presidencial hacer propuestas y llamar al voto.

Opinan además que este tipo de mensajes no suelen incidir en el cambio de voto del electorado.

El analista político Mauricio Merino afirmó que el daño que están causando estas campañas negras es profundo en la vida política del país, porque desnaturaliza la competencia electoral, ya que no se miden capacidades para llevar a cabo proyectos nacionales, sino que “coloca en la tesitura de votar por el menos peor”.

Junto con los politólogos Alfonso Zárate, Alberto Aziz Nassif, Khemvirg Puente y Salvador Mora, coincide en que los partidos y candidatos se han quedado sin ideas y propuestas.

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Por el contrario, privilegian mensajes negativos, denostaciones y descalificaciones a través de diversas vías, y los que han tenido mayor presencia son los audiovisuales que pueden ser compartidos en redes sociales y tienen una mayor difusión.

Salvador Mora, de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), aseguró que el fenómeno de la guerra sucia arrecia en esta etapa del proceso electoral, debido a la no regulación y a que la ley lo propicia porque en este periodo no se pueden dar a conocer propuestas de los aspirantes a cargos públicos.

“Esa guerra sucia es producto de la no regulación y de la ley. Lo que enfrentamos actualmente, sean videos o notas falsas, nos colocan en un modelo y política de posverdad. La guerra sucia está imperando, producto de que no se está considerando que en México hay limitaciones a la existencia de la misma y eso habla del desarrollo de una campaña desigual”, indicó.

Los expertos coinciden en que las campañas negras no necesariamente son efectivas. Ello, a pesar de que los partidos y aspirantes presidenciales han caído en una confrontación de señalamientos a través de videos, spots y fake news (noticias falsas).

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Sin eficaciaAlberto Aziz Nassif, integrante del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS), expuso que a pesar de ser permanente la guerra sucia contra el puntero, en diversas mediciones se ha visto que las campañas sucias no han sido tan efectivas.

“No hay grandes cambios importantes en la intención del voto, pero sí genera una sospecha en una parte del electorado. Las guerras sucias y todas estas campañas en spots no han sido tan efectivas”, dijo.

Explicó que la ley permite hacer actos cerrados y prácticamente hay una dinámica de la intercampaña que se ha mantenido, no cambia mucho, sólo porque no pueden llamar a votar, pero la guerra sucia es constante.

“La guerra sucia es un factor que se da en todos estos procesos de campaña. Se cae en noticias falsas, interpretaciones, llevan dolo, las mentiras. Tratan de sacarle a los otros candidatos sus partes más oscuras”, explicó.

El investigador afirmó que el árbitro electoral (el Instituto Nacional Electoral) “medio interviene” para arbitrar algunos excesos de la contienda, por ejemplo, con prohibiciones de videos de Ricardo Anaya que la PGR reveló cuando el panista acudió a entregar un documento sobre el caso de la transacción de una nave industrial.

Alfonso Zárate, analista político, precisó que si bien la guerra sucia a través de videos ha sido una constante y no un producto de moda, difícilmente cambiarán la percepción del electorado que ya tiene definido por quién votará el 1 de julio.

“Esta campaña de lodo sí genera y afirma el convencimiento de muchos de que la política es una porquería, pero no mueve de manera decisiva las preferencias electorales por el candidato A, B o C”, detalló.

Calificó a esta etapa como un “espectáculo denigrante que hiere la defectuosa democracia del país”.

Percibió que esta vez, en la etapa de intercampaña rumbo al 1 de julio, la “guerra de lodo es más intensa que en otros procesos electorales”.

Indicó que la contienda se está convirtiendo “en un pleito callejero de rudos contra rudos, en el que abundan los golpes bajos”.

“Hay un dato importante, que es muy fácil que se pase de la violencia verbal a la violencia física, entonces me parece que esto nos deja en un momento preocupante y lo que vendrá el día 30 de marzo será de mayor rudeza”, advirtió.

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Khemvirg Puente, doctor en Ciencias Sociales por la UNAM, subrayó que las “campañas negras van a ser los instrumentos más utilizados, porque parece que partidos y candidatos de quedaron sin ideas, propuestas y capacidad de argumentación.

“Las campañas negras de desinformación son las que tienen recientemente mayor capacidad de penetración en redes sociales, porque le dan la vuelta a la normativa electoral que no puede controlar el INE. Esto es porque un video se puede socializar a través de un Twitter, WhatsApp, Facebook y el INE no tiene la capacidad de fiscalizar estas herramientas”, dijo Puente, y agregó que se debe pedir enfáticamente a gobiernos y partidos que suspendan esta campaña negativa como prioridad.

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