Convenio logra normas para la urbanización

Plantean metas que deberán consolidarse para el año 2050, de tal manera que se logre el aprovechamiento de los recursos naturales de la zona, el control en materia de desarrollo urbano, y entidades competitivas para el desarrollo.
Río San Juan, ladrilleros, San Nicolás, Tequisquiapan, San Juan del Río, Programa de Ordenamiento, agricultura, comunidades rurales
Foto: ARCHIVO. EL UNIVERSAL
09/08/2017
07:36
Alma Córdova
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La contaminación del Río San Juan, así como la de los hornos ladrilleros de San Nicolás y la movilidad entre Tequisquiapan y San Juan del Río son algunos de los puntos por resaltar que deberán atenderse a través del Programa de Ordenamiento para la segunda Zona Metropolitana del estado.

El documento fue consolidado por las secretarías de Desarrollo Sustentable del estado y del municipio, junto con la Secretaría de Obras Públicas del gobierno estatal; durante la presentación, el director de Planeación y Desarrollo Urbano de la Secretaría de Obras Públicas, Daniel López Carranza, destacó que a raíz del convenio asignado el 26 de enero de 2016 para la declaratoria estatal de esta Zona Metropolitana, se estableció el marco normativo para la urbanización y el ordenamiento de estos municipios.

Explicó, que dicho programa plantean metas que deberán consolidarse para el año 2050, de tal manera que se logre el aprovechamiento de los recursos naturales de la zona, el control en materia de desarrollo urbano, y entidades competitivas para el desarrollo.

Diagnóstico.

Los resultados del documento señalan que entre los dos municipios que forman parte de la segunda Zona Metropolitana habitan cerca 340 mil habitantes, al 2015 según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Actualmente las demarcaciones no cuentan con una vocación económica definida, ya que aún se tienen carencias que impiden un avance y para lograr la atracción de inversiones en materia industrial y la agricultura no es rentable, lo que genera la proliferación de asentamientos humanos irregulares.

Las autoridades de ambos municipios y dependencias estatales involucradas en el desarrollo de este estudio, detectaron "vacíos urbanos" y falta de crecimiento en comunidades rurales. 

Actualmente, se tienen siete mil 339 hectáreas de suelo urbano; a corto plazo, pueden impulsar la urbanización de hasta mil 566 hectáreas; a mediano plazo dos mil 572 hectáreas; y a largo plazo dos mil 11 hectáreas.

La zona definida como no urbanizable es de casi 100 mil 721 hectáreas entre Tequisquiapan y San Juan del Río.

En los próximos años, las administraciones municipales deberán impulsar corredores industriales, turísticos, de servicios carreteros, y uno metropolitano, para el desarrollo correcto de la agroindustria.

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