El plan del gobierno de Estados Unidos para destinar a México 20 millones de dólares para que deporte a migrantes centroamericanos indocumentados causó polémica entre los gobiernos saliente y entrante de este último país.

Olga Sánchez Cordero, virtual secretaria de Gobernación del presidente electo Andrés Manuel López Obrador, afirmó que México no será el policía de EU para detener la migración, mientras que la Cancillería de la administración saliente de Enrique Peña Nieto señaló que analiza la propuesta.

El plan fue revelado por el diario estadounidense The New York Times,  que señaló que la administración de Donald Trump busca otorgar esos recursos a México para ayudar a cubrir el costo de boletos de avión y autobús para deportar a unos 17 mil migrantes centroamericanos indocumentados que están en territorio mexicano. El dinero, explicó, ayudaría a  aumentar las deportaciones de centroamericanos, muchos de los cuales pasan por México para llegar a la frontera estadounidense, así como para deportar a inmigrantes sospechosos de terrorismo. Katie Waldman, portavoz del Departamento de Seguridad Nacional, confirmó el proyecto.

Cordero respondió: “No se ha puesto en la mesa que México sea la policía de Estados Unidos, eso no se ha puesto de ninguna manera”. 

Por la tarde,  en un comunicado conjunto el gobierno mexicano, a través de las secretarias de Relaciones Exteriores y de Gobernación, informó que analiza la propuesta de la administración estadounidense, sin que se haya aceptado aún.

Con información de agencias

arq

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