Se le carga el trabajo a estancia del migrante en Tequisquiapan

Metrópoli 31/08/2012 00:42 Actualizada 00:42

Indocumentados provenientes de Honduras son los que más llegan a refugiarse a la Estancia del Migrante González y Martínez AC, ubicada en el municipio de Tequisquiapan.

Los migrantes apoyados tienen entre 11 y 35 años de edad, y se atiende a un promedio de 400 personas al día que llegan en diversos viajes colgados de los vagones del tren o sentados en el techo de este transporte, en su mayoría por las noches.

Luego de que el pasado 7 de julio se cerrara la Casa del Migrante San Juan Diego, en Lechería, en el municipio de Tultitlán, Estado de México, tras algunos incidentes suscitados entre vecinos de ese lugar y los migrantes que llegaban desde distintas rutas provenientes del sur del país, se ha sobrecargado el trabajo en la estancia ubicada en Tequisquiapan, por lo que solicitaron a la población en general que comparta su causa, que aporten recursos sin importar la cantidad a la cuenta bancaria en Banamex: 700114691829 a nombre de la Estancia del Migrante González y Martínez AC, o contactarlos para el apoyo en especie al correo electrónico: [email protected].

En la estancia no sólo se apoya a los migrantes que vienen de otros países, sino se brinda asistencia a todos aquellos connacionales que utilizan el estado de Querétaro como paso para llegar a Estados Unidos.

El lugar se encuentra abierto desde hace 12 años, donde se ha llegado a atender a entre 300 a 400 mil migrantes al año. A excepción de 2008, cuando se asistió a casi un millón de migrantes, “fue el año más difícil”.

Representantes de la estancia calcularon que a lo largo de los 12 años de trabajo, esta asociación ha atendido a 7 millones de migrantes, “casi un país completo de Sudamérica”.

Señalaron que seguirán luchando “por apoyar a los hermanos migrantes que sea necesario”, sin embargo cada vez requiere más ayuda.

Falsos migrantes

También lamentaron que muchos de los beneficiados se disfrazan para recibir el apoyo, no obstante son mexicanos, queretanos, incluso vecinos que cuando los reconocemos y se los decimos, inmediatamente se van. Lo peor, es que son ellos muchas veces los que delinquen y se les hace fácil acusar a los migrantes, lamentaron.