Vecinos presenciaron el “infierno” de cerca

Metrópoli 30/07/2014 00:02 Actualizada 10:08

Incertidumbre, temor y descontrol, vivieron la mañana de ayer, vecinos de la colonia Cerrito Colorado, en el norte de la capital del estado, donde una pipa cargada con casi seis mil litros de gas LP, protagonizo una explosión que trajo consigo quemaduras a cuatro personas; afectaciones y daños a seis viviendas; así como la reducción a cenizas de cinco vehículos, incluyendo la pipa.

El siniestro se originó antes del mediodía, cuando una fuga en la unidad transportadora de este combustible, causo que el fuego arrasara con todo a su paso y dejara un escenario digno de una zona de guerra.

Esta situación causo pánico entre quienes ahí se encontraban, pues la velocidad como sucedió todo no les dio tiempo de reaccionar con rapidez.

“Sólo escuchamos, ‘córranle, córranle, que va a explotar’, por lo que dimos la vuelta y nos metimos a la otra calle, sentimos todo el calor de las flamas”, refirió una joven habitante de esta colonia, quien se encontraba cerca del lugar de los hechos.

De acuerdo con los vecinos, el calor y el rojo de las llamas los hicieron pensar “en el infierno”, pues el estruendo los dejo ensordecidos y desconcertados.

“Parecía el infierno, nomás (sic) vimos todo rojo y sentimos el calorón (sic). Yo me tiré al piso y tardé en reaccionar por que el sonido me dejó como sordo por un rato”, señalo Alberto Jerez, albañil que laboraba en una construcción cercana al lugar.

Ante el “flamazo”, comerciantes, vecinos, automovilistas y demás peatones comenzaron a correr en todos sentidos, ya que el desconcierto los hacía automáticamente pensar en ponerse en un lugar a salvo.

“Nosotros escuchamos el golpe, ya cuando nos asomamos vimos como venía corriendo toda la gente mientras muchos otros gritaban”, señaló un comerciante del lugar.

Derivado de este siniestro, el acceso fue prohibido en alrededor de 150 metros a la redonda, por lo que algunos familiares y conocidos de personas cercanas al lugar del suceso acudían llenos de temor, al saber si alguien de los lesionados podría ser de los suyos, o si bien su casa se encontraba bien, por lo que fueron atendidos y guiados por elementos policiacos para aclarar sus dudas.

No fue hasta entrada la noche, cuando se liberó por completo el acceso a la calle Choles.

Asombrados por el hecho, vecinos confirmaban por sus propios ojos los daños que había dejado este incendio, que sin duda pudo haber sido peor de haber explotado en su totalidad la pipa protagonista.