Viven la Pasión de Cristo, tradición de fe

30/03/2013
12:29
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Pasión, fervor y fe católica se vivieron en diversos puntos de Querétaro durante el Viacrucis (camino a la cruz), dando vida a la tradición más antigua y representativa del estado durante la Semana Santa.

En la colonia Satélite, los habitantes fueron partícipes y espectadores de la representación de la Pasión de Cristo. Durante 38 años consecutivos se realiza dicho acto de fe católica. “En 1975 fue el primer viacrucis, para entonces aquí en la colonia no vivía gente, éramos como 10 familias cuando hicimos el primero y participaron como 30 personas”, relató María Guadalupe Vega Olvera, la pionera organizadora.

“Ser parte del viacrucis es lo más grande por lo cual esperé todo el año. Es lo máximo, no hay palabras para descifrar lo que siento, sólo pido que se haga la voluntad de Dios”, expresó Martín Anaya Servín, quien representó a Cristo.

El Marqués

Al menos 110 actores de la compañía Tribunales de Jesús participaron en la 148 representación del Viacrucis en el municipio de El Marqués.

La puesta en escena comenzó a las 10:30 de la mañana en la casa de Anas —conocedor de la ley (La Biblia)— para seguir con el juicio de Caifás, la presentación de Jesús ante Pilatos y la escenificación con el Rey de Herodes, para concluir a las 15:30 horas con la crucifixión.

En la alcaldía se escenificaron nueve representaciones más de la vida, pasión, muerte y resurrección de Jesús en las comunidades de Cichimequillas, El Lobo, El Carmen, Santa Cruz, Cerrito Colorado, Saldarriaga, Alfajayucan, Presa de Rayas, Jesús María, en todas sin percances.

Amealco

En el municipio de Amealco, 50 actores realizaron la 42 representación de el viacrucis. El vestuario, música y guión fue escrito por Gilberto Lesdesma, primer actor del grupo.

Niños y niñas vestidas de blanco acompañaron las tres caídas. Jesús cargó una cruz de 90 kilos.

Procesión del silencio

Como cada año —desde 1968— se llevó a cabo la tradicional Procesión del Silencio, con la participación de cerca de 500 penitentes que representaron el cortejo fúnebre de Jesucristo tras su crucifixión.

 

En su edición número 48, esta caminata tuvo inicio y final en el popular templo de La Cruz, donde inició la procesión con penitentes que pertenecían a cerca de 20 hermandades o cofradías, que cargaban cruces hechas de mezquite que pesaban hasta 80 kilogramos.