Lamenta PRI falta de voluntad panista

Metrópoli 27/11/2015 01:45 Actualizada 02:07

Los regidores del PRI en el Ayuntamiento de Querétaro lamentaron la falta de voluntad de los panistas y del presidente municipal al evitar escuchar las observaciones a la Ley de Ingresos 2016.

En conferencia de prensa, luego de terminar la Sesión Extraordinaria de Cabildo donde se aprobó la ley, los cinco priístas compartieron algunas de las razones por las que votaron en contra de la propuesta.

“Atenta a la economía de las familias, tratan de sacan recursos para la administración y queremos que primero se analice la situación socioeconómica de la población; no solamente son incrementos que pretenden hacer por este año sino por los anteriores”, afirmó el regidor, Francisco Xavier Alcocer Sánchez.

Argumentaron que con relación en el impuesto predial “nos han hablado que trae un incremento entre 4.5 y 11%, pero éstos van más allá de 100 y 200% (…) consideramos que se crean nuevos impuestos por medio de una serie de redacciones engañosas ocultar la verdad”.

Enrique González González puso como ejemplo el impuesto de traslado de dominio “la tasa promedio de 500 mil pesos en este año se pagaba 2 mil 925 pesos, con este proyecto serán 15 mil 188 pesos que está por encima de 500% (…) adicionalmente pretenden cobrar acumulado la inflación de 2013, 2014 y 2015, son por lo menos otros 16%”.

La regidora Ana Bertha Silva Solórzano lamentó la falta de voluntad del PAN para escuchar los argumentos del PRI, reconoció que el reglamento del Ayuntamiento tiene lagunas legales y por tanto se presta a interpretación.

“Uno de los elementos de la interpretación es la voluntad y no hubo voluntad de dar su lugar a la fracción del PRI. No fue desconocimiento (de la ley) fue una nube de humo al tratar de evidenciar que no conocemos el Reglamento cuando era voluntad; es preocupante”, aseveró Solórzano.

Todos los regidores coincidieron en que la ley, la mayoría panista, la está usando “al contentillo y a conveniencia” cuando ellos solo buscan debatir.

El siguiente paso, afirmaron, es acercarse con los diputados locales para informarles de las observaciones que tienen de la ley y esperan que sean solidarios y eviten dar “luz verde a un documento que, a su decir, va en agravio de los queretanos.

Los regidores priístas confiaron en que los ciudadanos tendrán la última palabra y serán ellos quienes tendrán el poder de que esta ley se aplique o no.