Descarrilamiento de tren provoca caos

Metrópoli 25/07/2014 01:24 Actualizada 03:30

Importante movilización de diversas corporaciones de emergencia y rescate se originó entrada la mañana del jueves, cuando algunos vagones del tren que pasa por la zona de Santa María Magdalena se descarrilaron y provocaron que algunas tapas se abrieran y fuera regada una importante cantidad de arena silíca, por lo que un momento se alertó de un posible riesgo.

Sin embargo, una vez en el lugar, se detectó y se informó sobre las cualidades de este material, por lo que se determinó que no existía riesgo para quienes laboraban en el percance o para los vecinos cercanos al lugar del incidente.

Derivado de este reporte, un importante número de elementos policiacos de diversas corporaciones se dieron cita en el lugar, pues también se especuló que este hecho podía haberse derivado de un nuevo intento de saqueo en contra del tren, por lo que elementos de la Secretaría de Seguridad Pública Municipal de Querétaro, de la Policía Federal y del Ejercito acudieron a la alerta emitida y permanecieron resguardando el lugar.

Aseguran zona

Asimismo, bomberos y elementos de las unidades Estatal y Municipal de Querétaro se encargaron de los respectivos trabajos para el manejo del material esparcido a lo largo de las vías férreas.

De acuerdo a las versiones de algunos representantes de las autoridades competentes, este material es utilizado en trabajos de fundición de metales, así como también en procesos metalmecánicos y algunos relacionado con la petroquímica, características del mismo que originaron en un principio cierto temor.

De igual forma, se dio a conocer que “este percance férreo se derivó de un posible descuido por parte de los encargados de conducir la máquina principal, ya que se informó que los maquinistas no realizaron correctamente la maniobra para el cambio de vías de todo el tren, provocando que algunos vagones no alcanzaran a brincar a las vías secundarias”.

El hecho fue reportado por los mismos directivos de la empresa dueña del tren, quienes emitieron inmediatamente un aviso de lo acontecido a las autoridades del estado de Querétaro.

Los trabajos en el lugar se prolongaron por varias horas, pues el material tuvo que ser levantado y depositado nuevamente en los contenedores que lo transportaban, para finalmente volver a enrielar las ruedas de los vagones.