Reabren chelerías tras pagar multa

Metrópoli 24/02/2013 19:10 Actualizada 19:10

 

 Un monto superior al millón de pesos es el que ha recaudado el municipio de San Juan del Río, por la regulación de establecimientos dedicados a la venta de cerveza  que carecían de licencias para la venta de bebidas; al momento han vuelto a operar más de 50 “chelerías” tras  pagar las multas y permisos correspondientes.

En promedio,  la  Secretaría de  Finanzas recaudó  20 mil pesos por  cada  “chelería”  que fue multada luego de su clausura; el secretario de Gobierno Vicente  Pérez estimó que   poco  más de 50  negocios de este  giro  han  vuelto a  abrir tras  pagar estas sanciones  y   renovar sus permisos. 

 Por su parte el presiente municipal Fabián Pineda confirmó con anterioridad que más de 180 establecimientos con venta de cerveza carecían de las licencias de funcionamiento correspondientes,  por lo que se  inició un programa de revisión de “chelerías” por parte de  inspectores y elementos de Protección  Civil.

La Secretaría de Finanza procedió a clausurar más de 100 establecimientos, a cuyos propietarios se les exhortó a tramitar sus permisos correspondientes para poder abrir nuevamente sus puertas y al momento  poco más de la mitad, han  recibido la anuencia  de las autoridades para seguir  funcionando.

 En lo que  respecta a los  centros nocturnos con venta de cerveza, confirmó  el  secretario  de Gobierno que se autorizó la apertura del  antro denominado “El Musseo”, luego de que  los propietarios pagaran  60 mil pesos aproximadamente por renovar sus permisos y  las multas por operar sin medidas de seguridad  necesarias para  su funcionamiento.

“Los propietarios de este negocio ya pagaron 975  salarios mínimos de multa, lo que  equivale a cerca de  60 mil pesos, ya cuentan con licencia y  ya cumplieron con las medidas de seguridad que se  les solicitó”.

A la fecha sigue  clausurado el antro “Wiski River” que  además de no  haber solventado aún las irregularidades detectadas en el inmueble,  ha  sido denunciado por   vecinos  del fraccionamiento Las Fuentes, debido al  excesivo volumen  de la música y  el caos  vial  genera por las noches en la zona.