El aumento en el precio de la gasolina afectó a quienes trabajan como despachadores del combustible, pues los automovilistas les dan menos propinas, aseguró Enrique Sánchez García, quien trabaja en una gasolinera desde hace 19 años en la capital queretana.

En entrevista para EL UNIVERSAL Querétaro, explicó que en los últimos años las propinas para las personas que se dedican a esta actividad se han desplomado, debido principalmente a que los usuarios se deben de ajustar a los incrementos que del gobierno federal.

“Vivir de las propinas es vivir de la buena voluntad de las personas”, respondió Enrique Sánchez, cuando se le cuestionó sobre la fragilidad de no contar con un salario base.

Sin embargo, también reconoce que desde hace 10 años la situación era completamente diferente, pues había clientes que dejaban hasta 10% de propina del consumo.

“La verdad es que las propinas han bajado 50 o 60%. Si al menos tuviéramos un salario base no se resentiría tanto, pero son pocos los patrones que pagan de esta manera. La mayoría de nosotros vivimos de las propinas”, dijo el despachador.

Un aspecto complicado en el día a día de un despachador de gasolina, menciona el entrevistado, es atender a los clientes que arriban a los centros de abastecimiento en estado alcoholizado, quienes resultan ser bastante impertinentes.

Esta situación además de presentarse de manera recurrente, es el preámbulo de la confirmación de que los despachadores no recibirán ni un solo centavo por su trabajo.

La Secretaría de Hacienda informó que este será el último año de alza constante el primer sábado de cada mes, en el precio de la gasolina.

En 2015 está previsto que dejará de aplicarse el denominado “gasolinazo”, pues con los aumentos de este año los combustibles llegarán a su precio real, señaló la dependencia.

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