Quien ha sufrido alguna lesión, sabe que después de la curación, o en su caso, intervención quirúrgica, siempre viene un lapso en el que, si no se realizan ciertos ejercicios, hay riesgo de que el hueso o músculo no se recupere del todo.
Por dura que sea, la rehabilitación es necesaria para mantener una calidad de vida aceptable, y aunque en su gran parte depende del seguimiento y ejecución del paciente, la mejoría de cientos de personas no sería posible sin el trabajo de fisioterapeutas y voluntarios, quienes son los que conocen los métodos necesarios para sanar al 100%.
Los trabajadores del Centro de Rehabilitación Integral de Querétaro (CRIQ), son algunos de los que día con día apoyan a los pacientes del lugar. El CIRQ es un espacio destinado para la rehabilitación de personas con alguna discapacidad, en las áreas de terapia física, de lenguaje, neurológica, gimnasio externo; laboratorio de órtesis y prótesis y agencia de integración laboral.