18 / junio / 2021 | 00:30 hrs.

Plaguicidas comerciales provocan cáncer: CEACA

Metrópoli 15/05/2014 00:57 Actualizada 09:29

La exposición continua a plaguicidas de uso comercial de origen organofosforados y organoclorados puede derivar en algunos tipos de cáncer en el ser humano, alertó Miguel Ángel Rico Rodríguez, investigador del Centro de Estudios Académicos Sobre Contaminación Ambiental (CEACA) de la Facultad de Química de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ).

Rico Rodríguez explicó que dentro de los plaguicidas más comunes se pueden ubicar una amplia gama de ellos. Sin embargo, alertó que son los plaguicidas de origen organofosforados y organoclorados los que más daños pueden provocar al ser humano, ya que son sumamente persistentes.

“Estos plaguicidas tienen la intención de afectar el sistema nervioso central del animal que busca combatir. Es una especie de inhibidor de la capacidad neuronal del insecto. Desafortunadamente, desde los años 70 comenzamos a saber las consecuencias de estos productos. Es decir, no es algo nuevo, más bien es un tema en donde debemos reconocer que hemos bajado la guardia”.

Este tipo de plaguicidas son los que comúnmente aplican los llamados “mochileros” y algunas otras compañías sin certificación oficial, en domicilios particulares. Ante ello, el investigador recomendó a las personas que contratan este tipo de servicios—por la eventual proliferación de algunas plagas—, exigir la utilización de plaguicidas conocidos como “piretroides”, que son mucho más moderados en cuanto a las reacciones químicas.

La normativa para regular la venta de plaguicidas está aún en “pañales”, reconoce Rico Rodríguez. “Cualquier persona puede hoy acudir a algún centro comercial y adquirir un plaguicida, aparentemente inofensivo, pero para convertirlo en un producto eficaz, viene combinado con otros elementos de los que podemos ubicar como peligrosos, entonces se vuelve indispensable una revisión del tema”.

Cuando una persona utiliza este tipo de productos, las partículas nocivas de los plaguicidas pueden quedar suspendidas durante algún tiempo, agregó el catedrático, y si llegan a ingresar al torrente sanguíneo de alguna persona, se adhieren al tejido adiposo del individuo y comienza un intercambio de información con otras células y es en ese momento cuando se presenta una mutagénesis que deriva en algunos tipos de cáncer.