Desde hace un mes, Ariana Cuéllar es dueña y encargada de Bésame Mucho, una tienda erótica ubicada frente al mercado Escobedo. Explicó que durante este tiempo la sex shop ha tenido aceptación entre la clientela; sin embargo, refirió que los días previos al 14 de febrero las ventas aumentaron 70%.

La señora Ariana, de 43 años de edad, narró que decidió instalar la tienda erótica como una forma de obtener ingresos económicos que hasta ahora le ha funcionado, pues explicó que desde la apertura de su establecimiento ya lo ha tenido que surtir cuatro veces.

“Estoy muy contenta de tener este tipo de tienda por las ventas que registramos; durante esta semana —debido a los festejos del 14 de febrero— he tenido que extender el horario de atención, ya que las personas salen en busca de una forma diferente y divertida de pasar el día del amor y la amistad”, dijo la señora Cuéllar.

Explicó que el éxito de la tienda dedicada a vender artículos sexuales se debe al ambiente de respeto que impera en su interior, además de la amabilidad, cordialidad, fusión de olores afrodisiacos, imágenes, juguetes y música del agrado de los clientes.

La encargada de la exótica tienda expuso que son los varones quienes mayormente acuden a la sex shop en busca de artículos eróticos como lubricantes y lencería para regalar, no obstante enfatizó que los hombres, por lo regular, acuden a la tienda sin ninguna compañía, en contraste con las mujeres que asisten con la pareja o amigos.

Asimismo, reconoció que 60% de los asistentes a las sex shops tiene entre 20 a 30 años de edad; las personas de 40 años ocupan 20%; mientras que sólo 10% corresponde a personas mayores de 50 años, el resto se divide en menores de 20 años.

“Definitivamente me da gusto ver parejas jóvenes, incluso de 45 años en adelante con la esperanza de pasar el 14 de febrero de una forma divertida y sana”, refirió Ariana.

La dueña de la tienda erótica lamentó que las mujeres de 45 años y más no ingresen al establecimiento, en comparación —explicó— con mujeres de alrededor de 20 años que entran con la mano en la cintura.

“Lo que más me gusta de este trabajo es ver parejas que vienen buscando disfrutar de manera diferente ese día; hemos tenido esta semana que ampliar el horario y hemos tenido que estar —también— dos personas atendiendo el local porque no te das abasto”, externó con un gesto de júbilo la señora Cuéllar.

Por lo anterior, Ariana persuadió a los adultos maduros para que se animen a comprar artículos en una sex shop. “Un ejemplo, los amigos de mis hijo que tienen, aproximadamente, 20 años vienen aquí sin ningún problema, en cambio mis amigas de 45 años no lo hacen, yo creo que se debe a la educación sexual un poco reprimida de nuestra época”, reconoció.

El horario normal de la tienda es de 10 de la mañana a las 20 horas de lunes a viernes, sin embargo Ariana tuvo que quedarse tres horas más atendiendo a la clientela de Bésame Mucho; aunque dijo no compararse con el fin de semana, pues tuvo que permanecer en la tienda seis horas más después de su tiempo de salida.

Google News

TEMAS RELACIONADOS