Cansadas, pero su fe las mueve

Metrópoli 06/07/2014 00:03 Actualizada 03:30

En su primer día de recorrido, el contingente de aproximadamente 300 mujeres que van a pie al Tepeyac se desarrolló sin ningún problema de salud o técnico.

Los cánticos y rezos predominaron durante la jornada que comenzó ayer en la comunidad de Neblinas. La lluvia estuvo de manifiesto prácticamente todo el sendero en donde la caminata en pendiente fue constante.

La primera ruta realizada fue hacia la Delegación de Aguazarca, en donde las esperaron por la gente de la localidad, que les brindó hospedaje y comida. Llegaron cansadas y enlodadas pero, dijeron, llenas de satisfacción y entrega espiritual.

Llegaba la noche y el café abundante de la zona presentaba un delicioso olor, y el huevo en chile rojo y las tortillas recién hechas a mano recibían a las peregrinas. Un poco de frío no era pretexto para no bañarse. La presidenta de la Asociación Estatal de Peregrinas, Gilda García Alcocer, se mostró emocionada y satisfecha, su mirada reflejó la experiencia y la amabilidad para atender a todos.

“No nos importan las inclemencias del tiempo; nosotros seguimos con nuestra fe bien puesta en María rumbo al Tepeyac, el agua es vida, así que bienvenida en nuestro andar”, aseguró la dirigente.

Se estima que el grupo de peregrinas vaya incrementando conforme avancen en su ruta, esperando llegar a la meta con cerca de 19 mil asistentes. La líder de las mujeres peregrinas agregó que no hay ningún tipo de impedimento para continuar su andar, “ve el camino, esta fangoso y todas sonrientes, olvidándose de todo y entregando el alma en estos días”.

Las peregrinas irradiaron su hermandad dejando claro que no hay raza o condición social o económica pues la mayoría se conocen, algunas de ellas con diez, veinte o treinta años de asistir; las de mayor experiencia orientaban al resto y cantaban fuerte.

En el transcurso del camino empezaron a aparecer las primeras ampollas, y eso no es buena noticia dice doña Vicky quien durante 12 años continuos asiste a esta peregrinación, “mis pies están muy remojados por la lluvia, debí ponerme huaraches en lugar de tenis, pero ya Dios dirá”, aseguró.

Casi todas llevan consigo un bastón, que se le conoce como “burras” y que las acompaña todo el trayecto para poder apoyarse, sobre todo en las subidas.

Así, las fieles católicas continúan su trayecto, durmieron en la localidad de El Lobo, para hoy domingo llegar a Jalpan de Serra.

El contingente de hombres que es mucho mayor en número, se encuentra a un día atrás, saliendo también de Neblinas y continuando con esta tradición.