Busca SSPM adquirir 2 nuevos alcoholímetros

Metrópoli 03/06/2014 00:08 Actualizada 03:30

La Secretaría de Seguridad Pública Municipal (SSPM) de Querétaro sólo cuenta con cuatro equipos de alcoholimetría con los cuales se realizan alrededor de 60 verificaciones de automovilistas que circulan por calles y avenidas, principalmente durante los fines de semana.

Héctor Benítez López, titular de dicha dependencia, reconoció que los alcoholímetros con los que cuenta la corporación resultan insuficientes.

Se requieren, aseguró el funcionario, al menos dos equipos más para dar una respuesta adecuada a la cantidad de automovilistas que circulan por la capital del estado. Las pruebas de alcoholimetría han reducido la incidencia en los accidentes vehiculares, por lo que la adquisición de al menos dos alcoholímetros más es recomendable para continuar llevando a cabo los operativos correspondientes.

“Tenemos cuatro equipos, pero los que realmente se ocupan durante los fines de semana son dos de ellos y los otros dos se dejan en calibración, porque son aparatos que requieren ser muy exactos en sus mediciones. Desde luego que tener dos equipos en calles y dos en calibración son insuficientes, lo ideal sería tener cuatro en calles y dos calibrándose, es decir al menos seis equipos”, puntualizó Benítez.

Cabe recordar que durante el periodo vacacional más reciente, un total de 23 personas fueron consignadas ante el Ministerio Público por no aprobar las pruebas de alcoholimetría que aplicó a la Secretaría de Seguridad Pública Municipal.

El número de pruebas que se aplicaron durante este periodo fue de 250, por lo que según estadísticas de la corporación, 10% de las pruebas que aplica la dependencia concluyen en la puesta a disposición ante el Ministerio Público por encontrar niveles de alcohol indebidos en los conductores.

Según el protocolo que sigue la SSPM para aplicar el alcoholímetro, en primer lugar, el auto en el que viaja la persona que es detectada con índices de alcohol no permitidos es enviado al corralón. Mientras que el conductor es enviado al Ministerio Público en donde es nuevamente valorado y le es aplicado un examen toxicológico.