Lleva más de 20 años como albañil

03/05/2014
12:26
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Todos los días religiosamente, José Manuel Aguillón Villanueva se levanta antes de las 5 de la mañana y se encamina a su centro de trabajo. Desde hace 23 años ejerce el oficio de albañil, el cual le ha bastado para llevar sin falta, el sustento para su familia.

Originario de la comunidad de Puerto de Aguirre, ubicada a 4 kilómetros de la delegación de Santa Rosa Jáuregui, “El Mane” recorre diariamente más de 20 kilómetros para llegar a “la obra” en la que trabaja y la cual se ubica en el Fraccionamiento Jardines de la Hacienda, en la capital Queretana.

A “El Mane” se le conoce en la construcción como un “maestro albañil” que llega a percibir ingresos semanales de más de 15 mil pesos.

Sin embargo para llegar a esa categoría se requiere constancia y muchísimo trabajo. Hay dos niveles inferiores: albañil y chalán, los ingresos de estos niveles oscilan entre los 6 y 8 mil pesos al mes. “El Mane” aprendió el oficio de su padre, quien sólo logró ser chalán y albañil, pero nunca se tituló. Porque aunque no lo parezca, la profesión de albañil tiene muchas tentaciones.

Para José Manuel ser un empleado de la construcción es un gran orgullo. Lo lleva en la sangre y sabe a ciencia cierta que es la actividad a la que se dedicará toda su vida. Sin embargo reconoce que él se vio obligado a dedicarse a esta actividad por simple necesidad. Dice que le hubiera gustado terminar la secundaria y seguir preparándose para ganarse la vida de otra manera.

“Yo a mis hijos les digo que se preparen que sigan estudiando. Afortunadamente tienen un papá que los va apoyar y les va a dar humildemente lo que ellos necesiten. Pero si a alguno de ellos no le gusta la escuela, no podemos hacer nada ni su madre ni yo.

“Pero flojos en la casa, nunca, y claro que chamba siempre habrá, lo que quizás no haya es quién la quiera hacer”, comparte para El Universal Querétaro, José Manuel Aguillón, durante una amena charla, momentos antes de organizar la tradicional festividad de la Santa Cruz.

En los últimos años, asegura el entrevistado, las festividades de la Santa Cruz se han perdido adeptos entre los albañiles queretanos. Anteriormente el festejo del santo patrono “del oficio más pesado del mundo” era todo acontecimiento, el cual se veneraba sin medir gasto alguno.