Mexicanos arrullan una larga tradición

Nuestras Historias 03/02/2018 21:27 Actualizada 21:27

Los templos de la capital se llenan de un movimiento inusual para un viernes. Las puertas están abiertas y los feligreses entran y salen con sus Niños Dios de manera constante.

De la misma misa sale, Claudia Nava, quien desde hace 15 años, cuando se lo regalaron, lleva a su Niño Dios a bendecir. Dice que no lo viste de manera especial, simplemente con ropa de bebé.

María de los Ángeles Mondragón Pérez lleva en una mano tres Niños Dios. Son figuras pequeñas, que lleva sin ropa, pero con mucha fe a bendecir. Uno de ellos luce un tanto maltratado, porque es el que arrullan sus sobrinos, aclara.

Los fieles toman rumbos distintos, de acuerdo al lugar a donde se dirijan, pero al templo llegan muchos más, quienes entran y se quedan, para participar en el rosario que se reza en el templo, tras la conclusión de la Eucaristía.