Piñata de Luisito Rey sigue siendo la favorita

La figura del padre de Luis Miguel es la más solicitada tras medio año de su lanzamiento
Piñata de Luisito Rey sigue siendo la favorita
Foto: Cortesía
26/01/2019
05:21
César Huerta Ortiz
-A +A

A medio año de haber salido al mercado, la piñata de Luisito Rey, papá de Luis Miguel, sigue vendiéndose para ser golpeada por un palo.

Su creadora Silvia Sánchez señala que hasta hoy se han colocado 40 piezas entre los consumidores, poco más que las solicitadas de El Sol.

Cada piñata, que tiene un costo de 500 pesos, incluye dulces y el palo para pegarle y es hecha a mano durante una semana.

La de Lusito Rey, considerado el “villano” de la serie televisiva de Netflix protagonizada por Diego Boneta, tiene un chaleco de papel que puede quitarse.

“La siguen pidiendo mucho, desde un inicio gustó”, señala Sánchez.

Artículo
Yanalteh, la creadora, busca posicionar en el mercado internacional su producto, único en el mercado, al ser plegable y reciclado
Piñata2go, una forma de llevar las tradiciones mexicanasPiñata2go, una forma de llevar las tradiciones mexicanas

Con Yalitza

Silvia con su empresa Piñata Feliz ha confeccionado figuras de personajes como el futbolista Andrés Guardado, Paulina de la Mora (Cecilia Suárez) de La casa de las flores y los ex candidatos presidenciales.

Esta semana sacó a la venta la de Yalitza Aparicio, protagonista de ROMA y quien el martes fue nominada al Oscar a Mejor actriz.

Y es una piñata doble: de un lado está como su personaje Cleo y, del otro, con vestido de gala.

“Es un reconocimiento a ella que no es actriz, pero que hizo un papel que le llegó a la gente, tanto que le dieron una nominación al Oscar.

“Es doble porque también quisimos jugar con esto de los memes de ‘como ando en el día, como ando en la noche’. Ella es Yalitza, pero siempre será recordada como Cleo”, señala Sánchez.

La figura, que mide 1.40 metros de alto, ya estaba lista desde la semana pasada, pero se prefirió darla a conocer una vez que se dieron a conocer las nominaciones.

Silvia, quien aprendió el oficio en Estados Unidos, reconoce que el filme se le hizo lento al principio, pero que el final la enganchó: “Mucha gente habla de que la película habla de los 70, pero sigue siendo una realidad que existe hoy, que mucha gente no quiera verla, es otra cosa.

“En las escenas del Seguro Social, por ejemplo, me reía porque parece que aún seguimos en esa época; creo que la atacó mucha gente (diciendo) que no era buena la historia, yo digo que todo es según la perspectiva en que la veas”, considera.

La creación ya forma parte del catálogo de Piñata Feliz, negocio de Silvia, quien semanalmente vende unas 30 de sus figuras.

 

arq

Comentarios