Cómo es la vida en la base de Revillagigedo

La frontera invisible, de Mariana Flores retrata a quienes vigilan las islas colimenses
Cómo es la vida en la base de Revillagigedo
11/05/2019
07:22
César Huerta
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Las islas Revillagigedo, a más de 700 kilómetros de tierra firme colimense, son custodiadas por marinos que son relevados cada cinco semanas y poco se sabe de ellos.

Tomando en cuenta eso, la cineasta Mariana Flores y la compañía Mandarina Cine comenzaron hace dos años la tramitación de permisos, ante la Secretaría de Marina, para entrevistar a sus moradores.

De su tarea salió el documental La frontera invisible que participará en el mercado del Festival Internacional de Cine de Cannes, el cual arranca la semana próxima.

En el mismo se busca invitaciones para otros festivales y agentes de ventas internacionales, entre otras cosas. Su invitación al certamen de la Riviera francesa fue vía el Festival Internacional de Cine de Los Cabos.

“Mariana quería explorar en este paraíso ecológico la vida de estas personas que tenemos estereotipadas: o son los malos a quienes se les pasa la mano contra la sociedad civil o bien, los buenos que nos cuidan contra el narco”, dice Gabriela Gavica, productora del filme

Un crew de cuatro personas, encabezado por la realizadora Flores, se metió al lugar para registrar la vida del lugar y las historias personales de los marinos.

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Se les verá vulnerables, comenta la directora, quien se encuentra en el proceso de edición.

“Son cinco semanas que están allá, creo justo el tiempo antes de enloquecer”, bromea.

“Muchas entrevistas son audio, para que justo ellos sientan libres y no comprometidos en imagen; hicimos varios talleres previos como apreciación literaria, para hacer un vínculo y después talleres de cine, hay muchos que quieren contar su historia y sentir empatía por lo que hacen”, expresa.

En las islas Revillagigedo hay poca comunicación con el exterior y, aunque pase algo en el país, no pueden salir, recuerdan las creativas.

“En sí viajar a la isla no es complejo, existen constantes viajes por un tema de investigación científica, pero el tema era filmar en esa base militar, hasta que nos dieron permiso el año pasado y aprovechamos”, indica el también productor Carlos Hernández.

La frontera invisible es parte del programa de óperas primas del Centro de Capacitación Cinematográfica, lo apoya el Foprocine, creado para apoyar al cine de calidad y autor.

Al mercado de Cannes irán seis proyectos mexicanos: Amores modernos, con Ludwika Paleta; Coraje, con Matha Aura y Territorio, que lleva a Paulina Gaitán en el estelar. Estanislao, de Alejandro Guzmán y Cosas que no hacemos, de Bruno Santamaría.

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