Parece que todo está consumado. Gallos Blancos salió con una goleada de cinco a cero del estadio TSM de Santos Laguna, marcador que parece definitivo, irreversible, casi imposible de remontar, en una de las noches más desafortunadas del cuadro queretano.

Un Javier ‘Chuletita’ Orozco inspirado que anotó cuatro goles (4’, 26’, 33’, 63’), mientras que Diego ‘Pulpo’ González (80’) terminó la faena.

Un partido para el olvido de los emplumados que no supieron cómo detener a un inspirado ‘Chuletita’ que hizo lo que quiso ante la complacencia de la defensa queretana.

Apenas al minuto cuatro de juego, Gallos ya estaba abajo en el marcador, gol de vestidor, dicen los clásicos, anotación que rompió el esquema del técnico Víctor Manuel Vucetich, luego de que Djaniny Tavares cediera a Orozco, quien sólo empujó el balón.

Con el gol de ventaja, Santos se dedicó a controlar el partido, y a contener los embates queretanos, que llegaban sin mucha fuerza ni profundidad.

Al 26, Santos anotó el segundo en su cuenta, luego de que el árbitro marcara una falta dentro del área, cuando Tiago Volpi tomó con las manos el balón cuando venía de un compañero.

Orozco marcó su segundo de la noche ante la complacencia de la defensa queretana, pues estaba libre, sin marca, sin nadie que lo encimara.

Del otro lado, Agustín Marchesín, convertido en un gigante en la portería lagunera, salvó al cuadro de La Comarca, cuando en tiro de esquina Yasser Corona remató de cabeza para que el arquero, haciendo lujo de reflejos, alcanzó a desviar el balón, que rebotó en el poste y así salvó su marco.

Pero después, ‘Chuletita’ nuevamente marcó, hat trick para el santista en ese momento, también con la complicidad de la defensa queretana.

Desconcertado, desubicado y sorprendido, el equipo queretano trató de reordenarse, buscar ese juego que les hizo llegar a la final, buscar un gol que los metiera en el pelea.

Sin embargo, el balón lo perdía fácilmente, no había noción de juego, un cuadro albo que se veía desconcentrado.

Pocas oportunidades de gol para Gallos Blancos en el primer tiempo, casi no llegó a la portería de Marchesín.

Para la segunda mitad, Ronaldinho ingresó al terreno de juego, para tratar de generar más peligro, o al menos preocupar al rival.

Querétaro, ya con ‘Dinho’ en la cancha, mostraba otra cara, buscando ser más ofensivo al frente, pasando casi todos los balones por los pies del crack brasileño, aunque la defensa santista, ordenada, resistía.

Pero el mismo Tavares, junto con Orozco, se convirtieron en una pesadilla para los emplumados, para marcar el cuarto gol del partido, lo que parecía ya un marcador lapidario para las aspiraciones queretanas.

Para evitar la caída de más goles, Vucetich mandó al terreno de juego a Marco Jiménez, quien sustituyó a Jonathan Bornstein, mientras que Pedro Caixinha, antes, mandó al empastado a Escoboza, en sustitución de Rentería, para luego darle descanso a Tavares, mandando a Ceballos al terreno de juego, y Vucetich sacó a Sepúlveda, quien salió en malas condiciones del terreno de juego y metió a Patricio Rubio.

Al minuto 80, ‘Pulpo’ González marcó el quinto del encuentro para dejar el juego de vuelta en un probable partido de trámite. Todavía Izquierdoz tuvo el sexto, pero Volpi le evitó.

En esta final parece, sólo parece, que todo está hecho.

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