Cuadras se visualizó como el ‘monarca’

Deportes 29/05/2014 02:13 Actualizada 09:57

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Seis años de trabajo duro desde su debut profesional. Años en los que incluso se fue a vivir a Japón para lograr el mejor aprendizaje posible de boxeo. Muchos sacrificios por buscar vivir el momento que Carlos Cuadras tendrá este sábado, día en que puede convertirse en campeón mundial.

“Es la pelea de mi vida, por la cual todo niño sueña cuando empieza a boxear. Todos desde pequeños soñamos por un día pelear por un título mundial. Esta es mi oportunidad y llego con todo”, dice Carlos Cuadras en charla con EL UNIVERSAL.

El Príncipe Cuadras (29-0, 24KO) se medirá este 31 de mayo ante el tailandés Srisaket Sor Rungvisai (27-3-1, 25KO), campeón supermosca del Consejo Mundial de Boxeo (CMB), en pelea con sede en la Sala de Armas Agustín Melgar, de la Ciudad Deportiva de la Magdalena Mixhuca de la capital.

“Entrenamos duro en el gimnasio. Me he preparado bien. También pasé un largo tiempo entrenado en Japón ahí con mi entrenador Nakano. Ahora trabajamos con Lorenzo López, hicimos un trabajo especial con mi papá en el Centro Ceremonial Otomí. Venimos con todo”, apunta Cuadras.

El ex olímpico mexicano en los Juegos de Beijing 2008 marcha con una marca perfecta de 29 peleas sin derrotas. No obstante, reconoce la calidad de Srisaket, por lo que vaticina una pelea dura.

“Como todo campeón es muy fuerte, pero aquí se le va a acabar lo campeón y el monarca ahora voy a ser yo”, dice un seguro boxeador.

Cuadras ha diseñado su estrategia de pelea en donde se visualiza con opciones de superar por completo al monarca vigente del CMB.

“El tailandés es un peleador fuerte que tira golpes para adelante. Así que hay que estar vivo. Lo voy a boxear en los primeros rounds y ya después lo voy a machacar”, asegura El Príncipe.

Tal es la seguridad del retador mexicano que vaticina un desenlace rápido. “Lo voy a noquear. No va a aguantar mi pegada. Yo también pego duro”, reitera Cuadras.

El retador mexicano realizó un entrenamiento por la mañana y tuvo una segunda sesión ligera por la tarde en el gimnasio Romanza.

Ahí se encontró con el tailandés, con quien se tomó unas fotografías para promocionar el combate de este sábado. Una contienda por la cual ha trabajado desde que debutó en el boxeo de paga.

“Toda la vida he soñado con este momento, el de ser campeón del mundo. Ahora se puede dar en mi casa. Es una oportunidad que no voy a desaprovechar”, resalta.