Aparece el real 'Messías'

Deportes 26/06/2014 01:12 Actualizada 11:05

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PORTO ALEGRE.— Dos Mundiales pasaron y por fin Lionel Messi encontró sus zapatos de futbol que más le acomodan; ésos que le permiten convertirse en un D10S para Argentina.

Con esos botines, La Pulga guió a su selección a la perfección en la primera ronda de Brasil 2014. Ayer, con dos goles sobre Nigeria, confirmó que es capaz de cargar a la albiceleste en sus hombros.

Los tantos de Lio, que le permiten igualar a Neymar en la punta de goleo individual, con cuatro anotaciones, sirvieron también para vencer a los africanos 3-2 y así convertir a su representativo en el primer lugar del Grupo F con nueve unidades.

Su gente terminó por rendirse a su otrora cuestionado crack. Coreaban el nombre de su ídolo como el gran guía.

Messi fue clave, como en el Barcelona, para avisar que la albiceleste lo tiene como moneda de cambio al éxito en tierras brasileñas.

Desde muy temprano, el 10 sudamericano desplegó toda su artillería hasta conseguir el doblete.

Apenas a los tres minutos, una escapada de Ángel di María terminó en un disparo atajado por Vincent Enyeama. Lionel, con su olfato goleador acompañó la jugada, aprovechó el rebote y fusiló la portería nigeriana para abrir el marcador.

Su equipo, desnudo en defensa, no supo mantener la ventaja ni 70 segundos. Unos cuantos instantes después de la conquista argentina, Ahmad Musa emparejó las acciones. De nuevo, el carro albiceleste dependía de Messi.

Lionel siempre parece ausente. Da la impresión de deambular en el terreno de juego. Un fantasma que no avisa que va a ser letal.

La primera parte agonizaba. La Pulga, quien tuvo un intento de tiro libre fallido minutos antes, encontró otro disparo de castigo.

Se encarreró a su estilo. Un poco encorvado, pero con la inspiración que sólo tienen los privilegiados que juegan al futbol.

Ejecutó un arcoiris en el que Enyeama poco pudo hacer. Era el segundo gol de Argentina. Messi volvía a poner a los suyos en ventaja, porque nadie más lo podía hacer.

Pero de nuevo, la zaga de los pupilos de Alejandro Sabella defraudaron a su crack. Otra vez, Musa volvió a hacer de las suyas en el área rival para sorpresa de todos.

Así, la victoria parcial de 2-1 con que Argentina se fue al descanso se esfumó casi de inmediato al regreso, con otro gol que planteó un empate que decepcionó al Beira Rio.

Sin embargo, Marcos Rojo con un remate de rodilla volvió a dar la ventaja y recomponer el partido en el que Messi deslumbró.

Ante la sorpresa de muchos, Sabella decidió sacar a Lionel Messi a los 62’ y lo reemplazó por Ricardo Álvarez, un cambio que dejó al plantel albiceleste un poco a la deriva y dejó otra vez al descubierto las falencias a la hora de retroceder y recuperar la pelota. Argentina demostró que sin su D10S es muy poco.

Entonces, los argentinos volvieron a sus cánticos, algunos abiertamente provocativos para los brasileños ante la victoria.

El partido se diluyó. Nigeria estaba contento con el resultado, pues también clasificó a octavos de final para enfrentar a Francia.

Ahora en la siguiente ronda del Mundial, Messi requiere demostrar que puede llenar el hueco que dejó Diego Maradona, tal y como su pueblo siempre se lo ha reclamado.