Barcelona, aplanadora sin control

Deportes 25/11/2015 01:30 Actualizada 01:59

Barcelona.— El Barcelona ya se encuentra en los octavos de final de la Champions League al clasificar como líder del Grupo E, con 13 puntos, al golear ayer a la Roma 6-1.

Con doblete del uruguayo Luis Suárez y el argentino Lionel Messi, así como Gerard Piqué y Adriano, el club blaugrana redondeó la paliza. Mientras que, el portero Ter Stegen sólo tuvo que intervenir en tres ocasiones y parar un penalti en la segunda parte. Dzeko marcó el del honor para los romanos.

La Roma se presentó en el Camp Nou con las líneas muy juntas, pero al mismo tiempo, con la defensa adelantada. Ante esto, el Barça buscó la espalda de los italianos.

Lionel Messi, feliz tras su exitoso regreso, reconoció que le fue más llevadera su ausencia por lesión durante dos meses, debido a los triunfos del Barcelona.

Anoche ingresó como titular en el Barcelona-Roma de la Liga de Campeones después de dos meses de baja, aunque ya participó unos minutos en la segunda parte del Clásico ante el Real Madrid.

“Nos llevamos muy bien [Neymar, Luis Suárez y él] e intentamos disfrutar de cada partido. Nos gusta hacer bien las cosas, porque tenemos responsabilidades, ya que nos gusta ganar, pero también queremos divertirnos”, precisó Messi.

“He disfrutado desde fuera, pero es más lindo jugar”, añadió el futbolista, quien está convencido que en el Barcelona “se están haciendo las cosas bien, pero aún falta mucho camino, como el Mundial de Clubes, que ojalá lo podamos ganar”.

Bayern también goleó. En Alemania, el Bayern Munich ganó 4-0 al Olympiacos del mexicano Alan Pulido —quien ni siquiera fue convocado—, por lo que el conjunto teutón avanzó a octavos de final de la Champions, a un partido de que termine la fase de grupos y se garantizó el primer lugar de su sector.

Douglas Costa (8’), Robert Lewandowski (16’), Thomas Müller (20’) y Kingsley Coman (70’) fueron los artífices de lograr los tres puntos para los bávaros, en un partido en el que los griegos sufrieron la fuerte ofensiva del campeón alemán, a pesar de que éste jugó con un hombre menos casi toda la segunda parte.

El Bayern consiguió así su objetivo en su partido 100 en casa en Liga de Campeones: ganar para garantizarse el primer lugar de grupo y evitar cruzarse con los grandes del continente. Lo malo es que su delantero, el holandés Arjen Robben, debió salir durante el partido por una molestia muscular leve. “Sentía que no estaba bien y tomó la decisión correcta”, explicó el técnico Josep Guardiola. Agencias