Con nada sino incertidumbre en su futuro cercano, Gallos Blancos tendrá esta tarde-noche ante Pachuca uno de los partidos más importantes de su historia, pues al tiempo que se juega su última esperanza de terminar por tercer torneo consecutivo en zona de Liguilla, podría también ser el último partido antes de una nueva desaparición del máximo circuito.

Querétaro recibirá en el estadio Corregidora a los Tuzos este viernes a las 19:30 horas en partido correspondiente a la décima séptima y última jornada del Clausura 2014 de la Liga MX.

En tanto que Ambriz se dice satisfecho del torneo hecho por su equipo, a pesar de todas las vicisitudes que vivió.

“Qué se le va a hacer. Aquí nos tocó vivir”, dice Nacho resignado y sonriente.

—Le pones buena cara a los malos momentos...

“Qué gano con amargarme. La situación fue ésta y ya. Solito me daba mi lavado de cerebro y venir a hacer lo que sé”.

Mas los músculos del rostro pueden cansarse y esa buena cara desaparecer, sobre todo por tantas injusticias que existen en el futbol mexicano.

—¿No estás harto de todo lo que sucede en México?

“Mira... Que al jugador no le pagan bueno, pero hoy tienen la fortuna de que hay una Comisión del Jugador que los respalda un poquito más que antes. A lo mejor no es tan fuerte, pero si metes una controversia te pagan, aunque tarde, muy tarde, pero te pagan...”.

—Más los dueños juegan con el trabajo del futbolista.

“Los dueños... Estamos en una crisis muy difícil para todos. Alguien que compra un equipo se puede sentir fuerte, pero de repente quiebra y deja gente sin empleo”.

—¿Y el técnico?

“Los entrenadores vivimos de resultados. Nos contratan para que se juegue bien, y además, hay que ganar”.

—¿Pero no puedes negar que los dueños son caprichosos?

“No te lo niego, pero son los que ponen el dinero. Y sí, te lo compro, los técnicos en México estamos desprotegidos. Ojalá algún día alguien nos respalde. Que nos paguen lo que se tengan que pagar, hasta donde trabajaste y punto. Sólo eso”.

—¿Estamos jodidos?

“No. Pasa en todos lados”

—¿Eso es consuelo?

“No, pero voltea a Sudamérica, a Europa y te encuentras con que lo mismo. Estando en España me tocó ver cómo corrían a Bernd Schuster después de que fue campeón con el Real Madrid, y también a Fabio Capello... Los demás qué podemos esperar”.

Ignacio Ambriz estuvo de auxiliar de Javier Aguirre en su paso por Osasuna y Atlético de Madrid. En 2010 decidió cortar con El Vasco y construir su carrera como técnico.

—¿No hubiera sido mejor quedarte con Javier?

“No me arrepiento de haber dejado Europa. No te lo voy a negar, si me quedaba un año más con Javier, igual entraba en la comodidad y no quería. Pensé: ‘Si Javier tiene chamba, yo tengo chamba, vivo en Europa, por ahí hago un curso y agarro equipo’”.

Eso era el camino fácil.

“Tenía que mostrarme que soy técnico. No lo niego, soy alguien a quien los resultados no le han acompañado, pero me siento muy contento de ver a Querétaro jugar como a mí me gusta: con el cuchillo entre los dientes”.

—Aquí nos tocó vivir, Nacho.

“Sí y no me arrepiento de nada. Me siento satisfecho con lo que me ha pasado. Recuerdo aquellos primeros partidos en el Puebla que estaba por descender, y ahora que lo pienso, todo me ha servido.

—Aquí nos tocó vivir... pero ¿te gusta la mala vida?

“Pareciera, pareciera. Pero pongámosle en que me gusta lo que hago para vivir”.

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