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Resucitan los botines de Barrera

Pablo parece haber recuperado el buen futbol que olvidó por años
23/08/2016
01:43
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Pablo Barrera salió de los Pumas de la Universidad en 2010. Las expectativas con el extremo de los Pumas eran altas, después del buen papel que tuvo en el Mundial de Sudáfrica, al convertirse en el cambio de lujo del entonces técnico nacional Javier “Vasco” Aguirre.

Saltó a Europa.

Pero el futbol le jugó de forma incierta, la pelota no botó para donde él esperaba, ya que ni en Inglaterra, ni en España, Barrera logró volver a ser ese extremo punzante, por lo que la ‘visa’ expiró, y tuvo que regresar a México.

“No hay nada como casa”, dijo el nacido en Tlanepantla hace 29 años, que después de años de inactividad y seguidilla de lesiones está de regreso, el futbol reapareció en sus pies, las asistencias son su carta de presentación y los goles su firma.

La sonrisa ha vuelto.

“Sí, la verdad es que hace mucho tiempo no me sentía así, más suelto, más ligero, y con más ganas. Las cosas están saliendo”, asegura.

Ya era tiempo... porque Pablo, después de ser una promesa, pasó a ser un trotamundos. De Pumas se fue al West Ham United de Inglaterra, donde entre Liga Premier, Copa de la Liga y FA Cup, jugó apenas 23 juegos, donde no anotó un solo tanto.

Voló a España, al Zaragoza donde su suerte no cambió. Una sola anotación en 20 juegos.

Tuvo que regresar a México. Cruz Azul, primero, y Monterrey después lo acogieron con la promesa de que volvería a ser lo que fue, pero las lesiones y su intermitencia en el juego hicieron pensar en que Barrera no lo conseguiría.

“Lamentablemente se han presentado años así, sin jugar y con muchas lesiones, fueron díficiles, no lo voy a negar”, dijo el extremo derecho a su salida del estadio Olímpico México 68.

Más allá de darse por vencido, “los tomé como retos. Retos particulares para salir avante. No era cuestión de deprimirse, sino de afrontar los malos momentos, hacerles frente y levantar la cabeza”, menciona el mundialista mexicano.

Hoy, Pablo Barrera, a seis años de su salida de Ciudad Universitaria, está de vuelta en casa, “Pumas me acogió de nueva cuenta, y las cosas hasta el momento han salido muy bien, cada vez me he sentido mejor, pero hay que crecer mucho más, para beneficio del equipo del mío propio”, y quizá de la Selección Nacional.