Seguridad con rapidez

Deportes 23/05/2014 01:51 Actualizada 09:19

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Hay quienes creen que el mejor momento futbolístico de Diego Reyes ya quedó atrás.

Campeón con América en el Clausura 2013, el defensa central experimentó un pasaje soñado en Londres 2012, al formar parte del equipo de oro en aquellos Juegos Olímpicos.

Sin embargo, con ese rico historial es curiosamente el jugador más joven de los 23 elegidos por Miguel Herrera, de cara a la Copa del Mundo de Brasil 2014.

Con apenas 21 años, El Piojo intentará recuperar futbolísticamente al chamaco, quien ha batallado con el tema de la titularidad desde su partida al Porto, además de que vivió su peor pasaje en la Selección Nacional durante la eliminatoria, cuando el equipo aún era dirigido por José Manuel de la Torre.

El 6 de septiembre de 2013, en un duelo celebrado en el Estadio Azteca, Diego fue exhibido por el hondureño Carlo Costly, lo que propició otro Aztecazo, hecho que estuvo a punto de costarle a México el boleto al Mundial.

Pese al bajón futbolístico que registró al batallar inclusive en la suma de minutos dentro del conjunto portugués, poco a poco se ha recuperado y el bagaje acumulado a su corta edad, incluida su breve experiencia europea, simboliza un punto a favor.

Mejor aún, Reyes fue campeón con Miguel Herrera, actual timonel de México, por lo que tendrá la ocasión de sacarle el mejor provecho posible.

Debido a su juventud y estatura, es uno de los elementos más rápidos con los que cuenta El Piojo en la línea defensiva, factor que jugará a su favor para convertirse en uno de los titulares de la central. Los otros dos que apuntan son Héctor Moreno y el capitán Rafael Márquez.

“Diego es un jugador muy confiable que te da la posibilidad de jugar en diferentes posiciones”, elogia Jesús Ramírez, quien debutó al muchacho en el América. “Es muy maduro, centrado, con gran deseo de afianzarse y aprender”.

Con el correr de las semanas, poco a poco se le vio más seguido en la alineación del Porto.

“Aprovechamos la oportunidad que nos dio el técnico y ahí estamos, peleando estar de titulares”, asegura Reyes, quien ha tenido que picar piedra, a pesar del cartel con el que partió al viejo continente.

“Estoy contento de jugar mi Mundial, espero que sea el primero de muchos”, añade. “No me siento ni más chico ni más grande”, expone, rodeado de micrófonos, en la concentración de la que ya forma parte.

Se trata de un joven con gran futuro y que puede simbolizar tranquilidad y confianza en la retaguardia, si es que ya dejó atrás aquel trauma hondureño.