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La residencia endemoniada

Desde que llegaron al Azul, los Cementeros no han podido levantar el título de Liga en casa
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21/04/2017
02:15
DANIEL BLUMROSEN J. Y CHRISTIAN MENDOZA
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Convertido en su casa desde mediados de 1996, el estadio Azul ofrecerá más recuerdos oscuros que pasajes alegres a un pueblo que no ve a su equipo dar la vuelta olímpica desde finales de 1997.

Aquel torneo de Invierno apenas fue el tercero de los 42 que el Cruz Azul ha disputado como local en la antigua Ciudad de los Deportes. Empezaba una relación que terminará con más tristezas que sonrisas, sin importar lo que suceda en el ciclo futbolístico 2017-18, último de los Cementeros en su actual casa.

Campo maldito para un “grande” que languideció sobre su césped, más allá de que —hace casi 21 años— la salida del Estadio Azteca representó independencia para sus aficionados, en especial porque el “Coloso de Santa Úrsula” siempre estará ligado al América, el peor enemigo.

El problema es que jamás han levantado un trofeo sobre su césped, que cuenta con historias aglutinadas durante poco más de 70 años.

Solamente han disputado un par de cotejos definitivos en el Azul. Ambos fueron de Liga y perdieron.

El primero fue la noche del domingo 19 de diciembre de 1999. Tras igualar a dos anotaciones en el estadio Hidalgo, los celestes lucían como favoritos para levantar su noveno título de Liga, mas el Pachuca mostró orden defensivo y se impuso (1-0, 3-2 global) con gol de oro marcado por Alejandro Glaría.

Prácticamente una década después, el domingo 13 de diciembre de 2009, los entonces dirigidos por Enrique Meza fallaron. Habían caído con el Monterrey (4-3) en la ida de la final. No fueron capaces de reponerse. Los Rayados también se llevaron el duelo en el Azul (2-1), con tantos marcados por Aldo de Nigris y Humberto Suazo.

Pero no han sido los únicos tragos amargos vividos sobre un campo al que sólo le quedan dos torneos de vida, y el partido de mañana contra el Guadalajara, porque los jugadores del español Francisco Jémez están virtualmente eliminados en el Clausura 2017.

Tras aquella final del Invierno 1997, ganada sobre el León (2-1 global), el Cruz Azul también recibió finales de ida. De tres, sólo ganó una y perdió en dos.

La primera fue ante el Santos Laguna (Clausura 2008), que se impuso (2-1), con goles de Fernando Arce y Christian Benítez. Nicolás Vigneri había puesto adelante a los locales. Seis meses después, el Toluca le superó (2-0), gracias a los festejos de Paulo da Silva y Sergio Ponce.

El único éxito fue en la serie por el título del Clausura 2013, frente a las Águilas. Christian Giménez realizó el tanto que marcó la diferencia (1-0), aunque esa serie es recordada por la épica voltereta azulcrema.

Sí, es un hogar “maldito”.

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