En el León rugen más fuerte que los Tigres

Deportes 14/10/2012 01:14 Actualizada 01:14

LEÓN.— Se marchó al vestuario justo cuando se escucharon los primeros acordes de la legendaria “Camino de Guanajuato”. Gustavo Matosas no necesitó el talento de José Alfredo Jiménez para emocionarse. Sus chicos lo lograron en menos de un minuto.

Nueva velada de éxtasis para el apasionado estratega charrúa. El León sumó a un grupo de tímidos Tigres en su lista de víctimas durante el Apertura 2012.

La salvación ha dejado de ser la única meta. Los Panzas Verdes sueñan con la Liguilla.

Su pueblo también. Lo que explicó la algarabía mientras volvía a retumbar esa inmortal frase que asegura la nula valía de la vida en la ciudad.

Para los leoneses no es así. Su equipo lo volvió a demostrar.

Bastaron 56 segundos para que el más feroz de los tigres rugiera, preso de rabia e impotencia. Matías Britos marcó el, hasta ahora, gol más rápido del torneo. Daga en el corazón de Ricardo Ferretti.

Los regiomontanos suman cinco juegos sin triunfar (dos empates y tres reveses). La fase final es ya una simple utopía.

Cruel realidad que contrasta con la de los Esmeraldas, quienes sacan provecho hasta de la eterna ineficiencia arbitral.

Erim Ramírez juzgó como penalti el accidental choque entre Jonathan Bornstein y Britos. Sebastián Maz lo cambió por anotación (36’); 2-0 incontestable, suficiente para llevar al éxtasis a un hombre que no necesita de José Alfredo Jiménez para ser feliz.