Refuerzan equipo de seguridad para el Tri

Deportes 11/06/2014 00:02 Actualizada 08:55

SANTOS, Brasil.— En torno de la Selección Nacional de México, la seguridad ha sido reforzada en su sede de entrenamiento. El dispositivo especial incluye no sólo a policías municipales de tránsito, sino a policías federales y también un pelotón de las Fuerzas Armadas está al pendiente de los traslados y los entrenamiento del equipo tricolor.

Su intervención había sido discreta desde el primer día de entrenamiento y desde la llegada del Tri a tierras mundialistas. Sin embargo, a medida que los días han transcurrido, la presencia del equipo especial de seguridad se ha reforzado y cada vez es más visible.

El dispositivo militar ahora es desplegado al frente del hotel del Tri en esta ciudad cada vez que salen o llegan de los entrenamientos o de sus traslados por la ciudad. Los militares portan armas de alto calibre de manera visible en todo momento, e incluso cartuchos de alto poder para escopetas o rifles con miras telescópicas.

Durante los entrenamientos de la Selección Mexicana, estos hombres toman posiciones estratégicas, cubren todos los flancos posibles y están atentos ante cualquier incidente que pudiera darse. Sin embargo, este operativo de FIFA y del país anfitrión no contemplaba la avería del autobús el pasado lunes y que los seleccionados tuvieran que ir en taxi a los entrenamientos.

Con esta estrategia, el gobierno brasileño busca inhibir cualquier incidente de protesta que pueda afectar la imagen del país anfitrión y causar molestia a alguna de las 32 selecciones, que a partir de este jueves comienzan la disputa de la Copa del Mundo. La medida se tomó luego que manifestantes, hace unas semanas, lograran bloquear el paso del autobús de la selección brasileña.

Los militares tienen como objetivo ayudar a la policía en la vigilancia de los lugares en que están las selecciones: hoteles, centros de entrenamiento, aeropuertos y sus desplazamientos por las 12 sedes mundialistas.

El plan de seguridad del Mundial prevé la movilización de 100 mil efectivos de la policía y 57 mil soldados de las tres Fuerzas Armadas, cuya actuación será coordinada por los ministerios de Justicia y Defensa para contener las protestas que puedan darse durante el torneo, como ocurrió en la Copa Confederaciones.