Piden no sumergirse en la euforia

Deportes 06/06/2014 01:20 Actualizada 10:22

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SAO PAULO.— El arquero titular de Brasil en la Copa del Mundo de 2002 instó a los jugadores de la selección a evitar sumergirse en la euforia de los aficionados que está empezando a apoderarse del país.

Marcos advirtió que a medida que se aproxima el Mundial, la ansiedad puede afectar el rendimiento de los jugadores de la Canarinha durante el torneo.

El ex portero dijo que espera que el primer partido sea el más difícil para el equipo nacional, ya que a los jugadores se les dificultará controlar sus nervios.

Aseguró que estaba “mucho más relajado” en la final contra Alemania en 2002, que durante el primer partido de Brasil contra Turquía en el torneo de Corea del Sur y Japón.

En esta ocasión, Brasil debuta contra Croacia, en Sao Paulo. Luego enfrenta a México y Camerún, en el Grupo A.

“Es difícil manejar la ansiedad para este primer partido, sobre todo aquí en casa”, dijo Marcos. “Tienes que encontrar una manera de no quedar atrapado en esta euforia de los aficionados. El Mundial es lo único de lo que está hablando la gente ahora, así que todas las miradas están puestas sobre la selección de Brasil”.

Dijo que si bien es bueno contar con el apoyo de los aficionados, los jugadores deben cuidarse de no cambiar su forma de jugar debido a eso.

“La multitud va a ser ruidosa al apoyar al equipo, y los jugadores van a querer hacer todo lo posible para hacerlo bien”, dijo Marcos. “Pero eso puede ser peligroso, si únicamente piensan en tratar de anotar y olvidan el plan de juego, puede abrir espacios no deseados en la defensa y hacer daño al equipo”.

Marcos fue clave para Brasil en ese Mundial e hizo dos grandes paradas en la final, cuando Brasil derrotó 2-0 a Alemania para conquistar su quinto título mundial.

Hoy, contra Serbia

Brasil jugará este viernes su último amistoso de preparación para el Mundial contra un rival duro como Serbia, con miras a hacer los ajustes finales, a seis días de su debut en el torneo de casa.

La selección brasileña jugará con su 11 de gala, con la idea de que el partido contra los balcánicos sirva de ensayo general para el partido inaugural del Mundial, que le enfrentará a Croacia, en una cita considerada como decisiva por el seleccionador brasileño, Luiz Felipe Scolari.

El entrenador admitió que preferiría no enfrentarse a una semana del inicio de la competición a un rival de la talla de Serbia, con un marcaje tan “fuerte”, que incrementa el riesgo de sufrir una baja por lesión.

No obstante, aseguró que no reservará a ningún jugador, ni siquiera a Neymar, la estrella del equipo, que guió a Brasil el pasado martes en la victoria por 4-0 sobre Panamá.

El amistoso servirá para pulir detalles en el equipo anfitrión, sobre todo, en la presión en el centro del campo y en las jugadas a balón parado, tanto en ataque y en defensa, que son dos aspectos por mejorar, en opinión de Felipão.

La única alteración posible en el 11 de gala de la Verdeamarelha sería una eventual sustitución de Óscar por Willian, lo que ocurriría, si el primero comunica que no está en condiciones para jugar después de haber asistido al nacimiento de su primera hija.