Los Gallos regresan al trabajo

Deportes 06/06/2014 01:20 Actualizada 03:30

Los jugadores de Gallos Blancos terminaron sus vacaciones y este día reportarán en el Centro Gallo de Alto Rendimiento (Cegar), a excepción de las nuevas contrataciones, que lo harán el lunes próximo.

Los integrantes del Querétaro FC se tendrán que someter a pruebas y exámenes físicos para encarar la pretemporada, de poco más de un mes, antes de iniciar el Torneo Apertura 2014, por cierto, en casa ante Pumas.

Por la mañana, medios de Nuevo León manejaron declaraciones de Ricardo Osorio, en el sentido de que considera el retiro, en lugar de venir a jugar a los Gallos Blancos.

“Hablé con la gente de Querétaro, ya están conscientes de lo que pienso, entonces está en mí la decisión”, declaró el defensa de 34 años.

Por otra parte, Danilo Verón Danilinho, otro de los refuerzos del Querétaro, tiene antecedentes de indisciplina, algo que el técnico plumífero ha manejado de manera estricta en el club.

Baste recordar el caso de Liborio Sánchez, portero gallo, que a raíz de una riña en un bar fue relegado del primer equipo, siendo en el Draft de esta semana, transferido a los Diablos Rojos del Toluca.

Danilinho, además de los casos de indisciplina deportiva, también se ha visto acusado de violencia y abuso sexual, asunto que no preocupa a Adolfo Ríos, presidente deportivo del club albo.

“Es un tema que nosotros no lo hemos vislumbrado así. Danilinho es un excelente jugador y es lo que para nosotros vale, si ha tenido alguna cuestión, no tenemos opinión al respecto”, señaló.

El diario Cancha, de Monterrey, publicó que el jugador fue acusado el año pasado de violar y amenazar de muerte a una joven de 18 años de edad, agravio que se registró cuando la mujer era menor de edad.

En 2011, Danilinho fue acusado por agresión física por parte de otra mujer, entonces también menor de edad, con quien sostenía una relación sentimental y a quien tras una fiesta, el jugador presuntamente golpeó.

Ya en el plano deportivo, el Atlético Mineiro no pasó sus indisciplinas por alto. El jugador faltó dos días de manera consecutiva al entrenamiento sin avisar o pedir permiso, lo que causó la rescisión de su contrato.

Durante su paso por Jaguares, el amazónico también faltó a una concentración, siendo “castigado” y enviado a la categoría Sub-17.